
Un cubano residente en Estados Unidos, identificado como Algendry López, es el principal sospechoso del asesinato de una joven cubana de 23 años conocida como Rosaidis Donatien en Palma Soriano, municipio de Santiago de Cuba.
Según un post en Facebook del periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, la agresión ocurrió el mismo día que López arribó a la Isla y fue recogido en el aeropuerto por la propia víctima.
Ambos fueron directamente al apartamento de él, alejado de la familia de ella, donde comenzó la agresión. Al intentar escapar, la mujer se refugió en la vivienda de una pareja de ancianos en el piso de abajo.
El agresor rompió el llavín, irrumpió en la vivienda y le arrebató la vida dentro del cuarto de los vecinos. La joven recibió cerca de 13 heridas con un cuchillo de gran tamaño, indicó Mayeta Labrada.
Tras el crimen, López se autoinfligió una herida en el abdomen. Vecinos intentaron pedir una ambulancia, pero no había señal de telefonía celular en la zona. Momentos después aparecieron policías, quienes lo bajaron por las escaleras para luego trasladarlo a la unidad principal de urgencias de Palma Soriano, desde donde fue remitido a Santiago de Cuba. Tras una intervención quirúrgica, su estado se reporta como estable.
Una fuente vinculada al sector de la salud, que solicitó permanecer en el anonimato por temor a represalias, confirmó que no era la primera vez que el joven ejercía violencia contra la muchacha.
Sobre los posibles móviles, la misma fuente señaló que circulaban dos versiones: que ella le habría sido infiel y que alguien le habría enviado evidencias, o que ella se mantenía tranquila, pero él era obsesivo.
También circuló entre vecinos la versión de que Algendry López llegó solo al aeropuerto, sin familia ni nadie que lo esperara, y que el propósito del viaje habría sido enfrentarla por las supuestas infidelidades.
El crimen ocurre en medio de una escalada alarmante de feminicidios en Cuba durante 2026. El Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) había verificado 31 feminicidios en el país al 6 de junio, cifra que casi duplica la registrada en igual fecha de 2025.
Los días previos al crimen de Palma Soriano fueron especialmente cruentos: el 5 de junio, OGAT confirmó tres nuevos feminicidios en una sola jornada, y este mismo martes se conocieron nuevos detalles del caso de una cubana hallada muerta en un parque de El Vedado, La Habana.
Cuba no tipifica el feminicidio como delito autónomo en su Código Penal, carece de una ley integral de violencia de género y no cuenta con refugios institucionales para mujeres en situación de riesgo, una ausencia que organizaciones feministas señalan como factor que perpetúa la impunidad.
Desde su fundación en 2019, el OGAT ha registrado 345 feminicidios en Cuba, ante la total ausencia de registros públicos oficiales por parte del régimen.

