
Jonathan David Muir Burgos cumplió 17 años el 28 de mayo dentro de la prisión de Canaleta, una cárcel de adultos de máxima seguridad en Ciego de Ávila. Su familia lo visitó el 8 de junio, después de que las autoridades penitenciarias pospusieran la visita reglamentaria, prevista para el 5 de junio.
Según revelaron fuentes al medio independiente Radio Martí, “su familia lo encontró muy mal”. Así lo confirmó el pastor Mario Félix Lleonart, director del Instituto Patmos y director adjunto de monitoreo del Observatorio de Libertad Religiosa del Centro de Defensa CD. El adolescente necesita atención médica especializada y odontológica urgente que la prisión no le ha proporcionado.
¿Cómo llegó Jonathan a Canaleta?
Jonathan fue arrestado el 16 de marzo tras participar en las protestas del día 13 en Morón, desencadenadas por apagones de más de 26 horas diarias y escasez de alimentos.
No lo detuvieron en la calle. Acudió junto a su padre, el pastor evangélico Elier Muir Ávila, a una citación policial días después de las manifestaciones. El padre fue liberado horas después. Jonathan quedó bajo custodia.
Las autoridades cubanas lo acusaron del delito de sabotaje, cargo que puede acarrear entre siete y 15 años de prisión. Pese a ser menor de edad, fue trasladado a Canaleta, cárcel de adultos de máxima seguridad.
Una lista de enfermedades sin tratamiento
El estado de salud de Jonathan se ha deteriorado progresivamente bajo custodia. Padece dishidrosis severa, infecciones por estreptococo y estafilococo, parásitos intestinales sin tratamiento, crisis vasovagales y desnutrición. Recibe una sola ración de comida al día.
Su madre, la pastora Minervina Burgos López, describió episodios de desorientación: “Le están dando crisis: se duerme y cuando despierta está desorientado, no recuerda dónde está, no puede ubicarse bien”, advirtió.
El pastor Lleonart detalló esta semana que Jonathan necesita atención odontológica especializada. Cualquier intervención dental debe coordinarse con su tratamiento general, dado el estado de su sistema inmunológico. Esa coordinación no ha ocurrido.
Una fotografía tocando piano como respuesta a las denuncias
Ante las denuncias sobre el deterioro del adolescente, el régimen cubano difundió una fotografía del joven tocando piano en prisión, buscando contradecir los reportes de su familia y organizaciones de derechos humanos.
El congresista republicano Mario Díaz-Balart respondió directamente: “El régimen en Cuba continúa mostrando su crueldad al obligar al joven preso político Jonathan David Muir Burgos a tocar el piano mientras permanece injustamente detenido”.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó medidas cautelares a Jonathan mediante la Resolución 30/2026, al considerar que sus derechos a la vida, la integridad personal y la salud están en riesgo de daño irreparable.
Amnistía Internacional emitió el documento AU 49/26, designando a Jonathan como prisionero de conciencia y señalando que su caso encaja en un patrón de criminalización de la protesta pacífica en Cuba.
Más de 50 vecinos de Morón firmaron una carta en su defensa, dispuestos a testificar a su favor. “Ya tengo 50 firmas de personas dispuestas a reclamar, a ir de testigos, 50 firmas de vecinos que tienen el mejor concepto de su conducta social”, declaró su padre.
Un menor entre muchos
Jonathan no es el único menor encarcelado. Cubalex documentó al menos cinco menores de 18 años detenidos tras las protestas de marzo de 2026, cuatro de ellos en Ciego de Ávila. Dos continúan presos: Jonathan Muir Burgos y Cristian Crespo Álvarez, ambos de 16 años. Cuba alcanzó a finales de marzo un récord histórico de 1.250 presos políticos.

