
El Gobierno cubano comenzará a descontar directamente dinero de las cuentas bancarias de ciudadanos y empresas con obligaciones tributarias pendientes.
De acuerdo con el oficialista Cubadebate, el mecanismo entrará en vigor alrededor del 18 de julio de 2026 y permitirá a la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) ordenar los débitos sin autorización previa del titular, bajo el argumento de recuperar deudas vencidas.
La disposición aparece en la Resolución 126/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada el 18 de junio en la Gaceta Oficial. La norma fue firmada el 25 de mayo por el titular de esa cartera, Vladimir Regueiro Ale.
ONAT no necesitará permiso del contribuyente
El procedimiento recibió el nombre de “orden de cobro sin aceptación”. Mediante este instrumento, la ONAT podrá solicitar a los bancos comerciales que retiren fondos de las cuentas asociadas a contribuyentes morosos.
El organismo aseguró que la medida se limitará a obligaciones “determinadas administrativamente, notificadas legalmente, y que no hayan sido pagadas, aplazadas ni recurridas mediante los recursos de reforma o alzada”.
La regulación abarcará a empresas estatales, negocios privados, trabajadores por cuenta propia y personas sin actividad empresarial. En el caso de las entidades, el dinero saldrá de su cuenta corriente principal. Los contribuyentes individuales enfrentarán los descuentos desde su Cuenta Bancaria Fiscal (CBF).
Cuando la ONAT detecte evasión, ocultamiento de ingresos o declaraciones inferiores a los ingresos reales, podrá extender el cobro a otras cuentas personales. Antes deberá emitir un apercibimiento contra el deudor.
Los descuentos continuarán hasta liquidar la deuda
Si la cuenta no dispone de fondos suficientes, el banco descontará el saldo existente. Las extracciones continuarán de manera progresiva hasta completar el monto reclamado por la administración tributaria.
El Banco Popular de Ahorro (BPA), el Banco de Crédito y Comercio (BANDEC) y el Banco Metropolitano (BANMET) serán las instituciones encargadas de ejecutar las órdenes.
Las autoridades sostienen que el sistema busca “fortalecer la disciplina fiscal y la cultura de pago oportuno”. También afirman que se trata de “una práctica reconocida internacionalmente aplicada por otras administraciones tributarias”.
Antes de extenderlo a todo el país, el régimen probó el mecanismo con más de 200 contribuyentes de las 15 provincias, la Isla de la Juventud y 75 municipios. El Gobierno calificó los resultados como favorables, aunque no divulgó detalles sobre los montos recuperados ni las reclamaciones presentadas.
Mayor presión fiscal sobre el sector privado cubano
La ONAT señaló que el acceso a cuentas personales ya está contemplado en la Ley 113/2012 del Sistema Tributario y el Decreto 308/2012. Este último también autoriza el embargo de bienes y la prohibición de salida del país contra determinados deudores.
La medida amplía la presión oficial sobre el sector no estatal. Desde abril de 2025, los trabajadores por cuenta propia deben mantener una CBF para operar. Meses después, las autoridades habaneras impusieron multas y cierres temporales a negocios que rechazaban transferencias o evitaban utilizar esas cuentas.
El cobro forzoso llega mientras el Estado enfrenta un profundo déficit fiscal y dificultades para sostener el presupuesto.

