
Cuba ha perdido su principal mercado turístico, y con ello uno de sus principales medios de ingresos, ahora que Canadá, que desde hace años envía la mayor cantidad de turistas a la Isla, la ha remplazado con otros destinos cercanos, como México y República Dominicana.
En medio de la crisis económica y energética que atraviesa Cuba, la crisis de combustible le ha privado de seguir manteniéndose como uno de los destinos predilectos del mercado canadiense, con la salida de aerolíneas y operadores turísticos, informó el turoperador canadiense Travelpulse.
La suspensión indefinida de las operaciones de Sunwing Vacations y otras compañías vinculadas al mercado canadiense ha hecho que Cuba pase de ser el país que recibía más turistas de esta nacionalidad a quedar casi vacío, mientras sus antes clientes prefieren visitar México y República Dominicana.
La decisión de Sunwing representa un golpe importante para la Isla. La empresa transportaba una parte significativa de los viajeros canadienses que cada año llegaban a polos turísticos como Varadero y otros destinos de playa, especialmente durante la temporada alta. La compañía anunció que suspendía todas sus operaciones hacia Cuba sin establecer una fecha de regreso.
Tras la reducción de operaciones, comenzaron a crecer las reservas hacia otros países del Caribe y Centroamérica. República Dominicana y México aparecen entre los principales beneficiados por el cambio de destino de miles de viajeros canadienses.
La situación no se limita a Sunwing. Otras empresas del sector aéreo también han reducido o detenido operaciones hacia la Isla durante los últimos meses.
Air Canada suspendió vuelos por dificultades relacionadas con el combustible, mientras diferentes compañías aéreas, también de Europa, y grupos turísticos han modificado rutas o disminuido frecuencias.
También algunas cadenas hoteleras y empresas internacionales han reducido actividades o ajustado planes debido al deterioro del escenario económico y operativo.
La caída sostenida del turismo tiene los hoteles cubanos casi vacíos, siendo una actividad que durante años recibió importantes inversiones estatales. El gobierno cubano apostó gran parte de sus recursos al desarrollo hotelero y a la expansión de infraestructura turística, al considerar ese sector como una de las principales fuentes de entrada de divisas para el país.
Durante años se construyeron hoteles y complejos vacacionales mientras otras áreas económicas enfrentaban limitaciones de inversión. Las autoridades presentaban el turismo como uno de los motores fundamentales para obtener ingresos externos y sostener parte de la economía nacional.
Sin embargo, las cifras recientes muestran un deterioro acelerado. Entre enero y abril de 2026, Cuba recibió 328.608 visitantes internacionales, una caída del 55,8% respecto al mismo período del año anterior.
El descenso afecta prácticamente a todos los mercados emisores, incluido Canadá, considerado históricamente el principal origen de turistas hacia la Isla.
La reducción de visitantes ocurre además en medio de una crisis económica interna marcada por apagones, escasez de combustible y problemas de abastecimiento.
En distintos puntos del país, hoteles han operado con bajos niveles de ocupación y algunas instalaciones han reducido servicios o cerrado temporalmente por falta de clientes.
El turismo fue durante años una de las principales apuestas económicas de Cuba y una de sus mayores fuentes de ingresos. La disminución de vuelos, la salida de empresas y la caída de visitantes añaden ahora nuevas dificultades a un sector que enfrenta uno de los momentos más complejos de las últimas décadas.

