
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) volvió a advertir sobre el acelerado deterioro demográfico de Cuba y proyectó que, si continúan las tendencias actuales, la Isla podría terminar el siglo con apenas 5.6 millones de habitantes, casi la mitad de la población registrada cinco años atrás, informó la revista oficialista Bohemia.
Periódico Cubano confirmó que la estimación fue emitida durante una reunión celebrada el 29 de junio en La Habana entre representantes del organismo internacional y funcionarios del gobierno cubano.
Los datos presentados en el encuentro muestran que el país no ha logrado contener la caída de la natalidad, el envejecimiento ni la emigración masiva, impulsada por la permanente crisis económica que genera el modelo comunista.
Juan Carlos Alfonso Fraga, vicejefe de la Oficina Nacional de Estadística e Información, reconoció que Cuba pasó de 11 millones de habitantes al cierre de 2020 a 9.4 millones al finalizar 2025. La reducción supera los 1,6 millones de personas en apenas cinco años.

El funcionario señaló que ningún país del llamado Sur Global ha sufrido una contracción de esa magnitud fuera de un escenario de guerra. La declaración confirma la gravedad de una crisis que durante años fue minimizada por las autoridades.
Uno de los indicadores más preocupantes es el desplome de los nacimientos. En 2025 nacieron en Cuba 68.051 niños, la cifra más baja desde que existen registros y menor incluso que la reportada en 1899, cuando el país salía de la Guerra de Independencia.
La tasa de fecundidad descendió hasta 1,29 hijos por mujer, muy por debajo del nivel necesario para garantizar el reemplazo generacional. Al mismo tiempo, más de una cuarta parte de la población tiene 60 años o más y las defunciones prácticamente duplican los nacimientos.
El éxodo masivo se mantiene como uno de los principales motores de la contracción. Las cifras oficiales indican que 251.221 personas emigraron durante 2024, pero especialistas cuestionan esa estimación.
El demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos calcula que las salidas reales superaron las 545.000 personas y sostiene que la población efectiva del país podría rondar ya los ocho millones de habitantes. Esa diferencia evidencia las dificultades para determinar con precisión cuántos cubanos permanecen actualmente en la Isla.
La nueva advertencia del organismo internacional se produce pocos días después de que Miguel Díaz-Canel relativizara el éxodo al calificar la emigración como “un problema mundial”. También atribuyó la salida de profesionales al atractivo de las economías capitalistas, sin mencionar el impacto de los bajos salarios, la inflación, los apagones, la escasez y la falta de oportunidades.
En 2014, el gobierno aprobó una Política para la Atención a la Dinámica Demográfica con el propósito de estimular la natalidad, atender el envejecimiento y reducir la pérdida de población. Más de una década después, ninguno de esos objetivos muestra resultados favorables.
Cuba no realiza un censo nacional desde 2012. El previsto para 2022 fue aplazado por falta de recursos y, aunque el nuevo operativo comenzó este año, sus resultados no estarán disponibles hasta 2027. Para entonces, el país habrá pasado más de 15 años sin un censo completo, mientras continúa perdiendo habitantes, fuerza laboral y población joven.

