
Las autoridades mexicanas detuvieron al ciudadano cubano Yadriel Corona, señalado como presunto responsable del feminicidio de Lizbeth Bustos Vera, una mujer de 43 años cuyo cadáver fue encontrado enterrado bajo el patio de una vivienda en Cancún, Quintana Roo.
Periódico Cubano confirmó a través de la página de Facebook Nio Reportando un Crimen que el sospechoso fue localizado durante la madrugada del 7 de julio en Tapachula, Chiapas, cuando presuntamente intentaba abandonar México rumbo a Centroamérica.
El hombre es señalado como natural de Cumanayagua, en la provincia de Cienfuegos. La investigación indica que residía en Cancún y terminó escondido en la zona fronteriza con Guatemala mientras era buscado por la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo.

Tras verificar su identidad en la Plataforma México, los agentes confirmaron que el cubano figuraba como requerido por el delito de feminicidio. Dicha fiscalía inició posteriormente las gestiones para trasladarlo a Cancún, donde deberá ser presentado ante un juez que determinará su situación jurídica.
La investigación sostiene que el detenido habría atacado a Lizbeth después de una discusión y posteriormente ocultado el cuerpo. Las autoridades también analizan el presunto uso del teléfono celular de la víctima para enviar mensajes a sus familiares, una maniobra que habría tenido como objetivo retrasar la denuncia y su localización.
Los investigadores revisan además movimientos bancarios y otras acciones realizadas después de la desaparición. Estos elementos forman parte de la carpeta de investigación y deberán ser evaluados durante el proceso penal. Hasta que exista una sentencia, Corona debe ser considerado inocente conforme a la legislación mexicana.
El cadáver de Lizbeth Bustos Vera fue localizado la noche del sábado bajo el patio de una casa situada en la calle Bacalar, cerca de la avenida Kohunlich, en la Supermanzana 46 de Cancún. Policías ministeriales y peritos llegaron al inmueble después de obtener indicios sobre la posible presencia de restos humanos.
Durante la inspección, los especialistas encontraron una excavación de aproximadamente 30 centímetros de profundidad y cerca de dos metros de longitud. En el interior apareció el cuerpo, que se encontraba en avanzado estado de descomposición.
La fosa había sido cubierta con arena, cemento y bloques de concreto. Los investigadores consideran que esos materiales fueron colocados para ocultar el cadáver y dificultar que fuera descubierto durante una inspección.
Lizbeth, nacida en Minatitlán, Veracruz, y con ciudadanía canadiense, permanecía desaparecida desde el 16 de junio. Ese día informó a sus familiares que regresaría a Canadá con su esposo, pero nunca llegó al país norteamericano.
La mujer había viajado a México junto con sus dos hijos menores para gestionar asuntos relacionados con una herencia. Su esposo permaneció en Canadá. Cuando la familia dejó de recibir noticias, contactó al hombre, quien aseguró que Lizbeth no había regresado.
Los familiares denunciaron la desaparición y las autoridades activaron el Protocolo Alba, mecanismo utilizado en México para buscar a mujeres y niñas desaparecidas. Las pesquisas se concentraron en la pareja sentimental con la que Lizbeth residía en Cancún desde hacía varios meses.
Medios locales señalaron que el sospechoso habría conocido la intención de la víctima de terminar la relación y reunirse con su esposo en Canadá. También se investiga si pretendía apropiarse de la vivienda o de dinero enviado para cubrir los gastos de los hijos.
La Fiscalía aseguró un automóvil Volkswagen Vento que presuntamente pertenecía a Lizbeth. El proceso continuará en Quintana Roo, donde un juez deberá evaluar las pruebas reunidas y decidir si Yadriel Corona queda vinculado formalmente a proceso por feminicidio.

