
Un incidente con una estación de energía portátil provocó alarma en la zona de salidas del Aeropuerto Internacional de Miami, después de que el equipo comenzara a emitir humo y se incendiara cerca de varios equipajes.
Versiones difundidas en redes sociales señalan que el dispositivo pertenecía a un pasajero que presuntamente se disponía a viajar a Cuba.
Las imágenes muestran una columna de humo dentro de la terminal, pertenencias dispersas en el suelo y a viajeros alejándose mientras trabajadores intervienen. Hasta ahora no se ha divulgado una explicación oficial sobre el origen del fuego ni se ha confirmado que alguna persona resultara herida.
El incidente habría ocurrido el martes 14 de julio en un área de salidas del aeropuerto de Miami. En los videos compartidos por páginas y usuarios se observa el equipaje abierto y un equipo de gran tamaño del que sale humo, aunque las grabaciones no permiten establecer el modelo, la capacidad de la batería ni la causa del incendio.
Tampoco se ha precisado en qué terminal sucedió, cuál era la aerolínea implicada o qué destino específico tenía el pasajero. Aunque varias publicaciones describieron el hecho como una explosión, no existe un reporte oficial que confirme esa caracterización.
La información disponible tampoco aclara si el incidente obligó a evacuar una zona, retrasó algún vuelo o afectó las operaciones del aeropuerto.
Normas para viajar con baterías de litio
El caso resulta especialmente relevante para los cubanos que trasladan estaciones de energía a la isla, donde estos equipos se utilizan como respaldo frente a los apagones. Su transporte en vuelos comerciales está sujeto a límites estrictos debido al riesgo de sobrecalentamiento e incendio de las baterías de ion de litio.
La Administración Federal de Aviación de EEUU establece que las baterías recargables de hasta 100 vatios-hora pueden viajar en la cabina. Las que superan los 100 y no exceden los 160 vatios-hora requieren autorización de la aerolínea y están limitadas a dos unidades de repuesto por pasajero. Las baterías con más de 160 vatios-hora están prohibidas en aviones de pasajeros, salvo excepciones específicas para equipos de movilidad.
Las baterías de repuesto y los cargadores portátiles no pueden colocarse en el equipaje facturado. Deben viajar en el equipaje de mano, con los terminales protegidos para evitar cortocircuitos. Cada aerolínea puede aplicar condiciones adicionales, por lo que la capacidad indicada en vatios-hora debe revisarse antes del viaje.
El incidente mantiene abiertas preguntas esenciales sobre el origen del fuego, el estado de la batería y el cumplimiento de las normas aéreas. Hasta que las autoridades publiquen información, el destino a Cuba, la existencia de heridos y la causa exacta deben considerarse datos sin confirmar.

