
El Gobierno cubano eliminó el precio máximo minorista del arroz que estaba vigente desde marzo de 2025 y modificó el mecanismo para fijar el valor oficial de uno de los alimentos más consumidos en la Isla.
La decisión quedó recogida en el Decreto 156, publicado el 16 de julio en la Gaceta Oficial y firmado por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz.
Con la nueva normativa quedó derogado el límite de 155 pesos cubanos por libra establecido por el Acuerdo 10093.
A partir de ahora, el precio del arroz ya no será aprobado por el Consejo de Ministros, sino que quedará en manos del ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, o del funcionario en quien delegue esa facultad.
El cambio permitirá modificar el precio mediante una resolución ministerial, sin necesidad de una nueva reunión del máximo órgano de gobierno.
El decreto explica que la modificación busca que los precios y tarifas de determinados productos y servicios sean fijados directamente por el Ministerio de Finanzas y Precios, una vez autorizados dentro del marco legal vigente.
Hasta el momento, el Gobierno no ha publicado la resolución que establecerá el nuevo precio oficial del arroz. La medida llega en medio de una profunda crisis alimentaria marcada por la escasez de este producto básico.
Durante los últimos meses, largas colas, bodegas sin existencias y continuas quejas de la población por los retrasos en la distribución del arroz normado y de las donaciones enviadas por otros países, incluido el arroz entregado por China, cuya llegada a numerosas provincias ha sido denunciada como irregular o incompleta.
En la práctica, el precio máximo de 155 pesos por libra llevaba meses sin reflejar la realidad del mercado. Mientras el Estado mantenía ese valor de forma oficial, el arroz se comercializaba en mercados informales y ferias no reguladas por cifras muy superiores.
Un saco de 25 kilogramos llegó a venderse por 31.800 pesos a comienzos de julio, equivalente a unos 1.272 pesos por libra. En otros puntos de venta, el precio oscilaba entre 250 y 400 pesos por libra, muy por encima del límite fijado por el Gobierno.
Esta diferencia ha complicado aún más el acceso al alimento para miles de familias. Con un salario estatal promedio cercano a los 7.000 pesos mensuales, comprar una sola libra de arroz en el mercado informal puede representar entre el 3,5 % y el 5,7 % del ingreso de un trabajador.
La eliminación del precio máximo forma parte de una serie de cambios aplicados por el Ejecutivo. En la misma edición de la Gaceta Oficial también se modificó el sistema de precios del gas licuado.
Poco después de eliminar el mecanismo anterior, el Ministerio de Finanzas y Precios publicó nuevas tarifas que elevaron el costo de la balita de gas de 225 a 350 pesos, un aumento de alrededor del 55%.
Durante los últimos años, el régimen intentó contener la inflación mediante topes de precios para productos básicos como el arroz y los frijoles. Sin embargo, esas medidas nunca lograron frenar el alza de los precios ni garantizar el abastecimiento.
Ahora, la decisión de trasladar esa facultad al Ministerio de Finanzas y Precios deja abierta la incertidumbre sobre cuál será el nuevo precio oficial del arroz y si tendrá alguna relación con los valores que los cubanos pagan cada día en un mercado marcado por la escasez.

