
Una empresa de alquiler de contenedores se vio afectada por un nuevo esquema de fraude en Estados Unidos, después de entregar un depósito de 20 yardas en la vivienda de una pareja cubana que ya había pagado 400 dólares a un supuesto intermediario anunciado en Facebook Marketplace.
El caso fue denunciado por un representante cubano de la compañía Wastec LLC, quien explicó que el estafador se presentó como cliente, solicitó el servicio y proporcionó la dirección donde debía colocarse el contenedor. La empresa realizó la entrega durante la tarde, sin saber que los residentes habían contratado el servicio mediante otra persona.
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Según el relato, el intermediario inicialmente no firmó los términos y condiciones exigidos por la compañía. Los trabajadores le advirtieron que el equipo no sería entregado sin ese documento, utilizado como respaldo para confirmar la identidad y responsabilidad del cliente.
Sin embargo, el presunto estafador terminó firmando el contrato, lo que generó confianza entre los representantes de Wastec. La empresa trasladó el contenedor hasta la dirección proporcionada y completó la entrega alrededor de las 3:00 p. m.
El conductor comenzó a sospechar al observar que una mujer salía de la vivienda y hablaba español. La llamada original se había realizado en inglés, con una pronunciación que le pareció poco habitual, mientras que los ocupantes de la casa eran cubanos.
Horas después, al continuar pensando en la situación, el representante regresó al domicilio para verificar directamente quién había solicitado el contenedor. La pareja explicó que había encontrado una publicación en Facebook Marketplace y contratado a una persona identificada únicamente como “Fernando”.
Los residentes afirmaron que ya habían pagado 400 dólares por el alquiler. Ese dato confirmó las sospechas del empresario, pues el precio real del contenedor era de aproximadamente 500 dólares, por lo que el intermediario había ofrecido el servicio por debajo del costo cobrado por la compañía propietaria.
El esquema consiste presuntamente en publicar anuncios falsos de alquiler, recibir el dinero de los clientes y luego contratar a una empresa legítima para realizar la entrega. Después de colocar el contenedor, el estafador desaparece sin pagar al proveedor, dejando afectados tanto al propietario del equipo como a la persona que contrató el servicio.
La compañía puede perder los gastos de transporte, combustible y personal, además de enfrentar dificultades para recuperar un contenedor colocado en una propiedad privada. Los clientes, por su parte, corren el riesgo de perder el dinero entregado y quedar sin el servicio contratado.
El representante de Wastec aseguró que conocía previamente este método. Un empresario amigo en Miami habría enfrentado un intento similar y le había advertido sobre el procedimiento. Sin embargo, la carga de trabajo y la aparente formalidad del supuesto cliente hicieron que esta vez la empresa estuviera cerca de caer en la trampa.
Tras descubrir el fraude, la pareja cubana llamó a la policía y se comunicó con su banco para denunciar el pago. De acuerdo con el testimonio, la entidad financiera iniciaría el proceso para devolver los 400 dólares.
Wastec también presentó un reporte sobre lo ocurrido. Finalmente, los residentes decidieron alquilar directamente el contenedor a la compañía legítima, lo que permitió resolver el problema apenas cuatro o cinco horas después de la entrega.

