
Cuba volvió a quedar a oscuras tras una nueva desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) registrada a las 10:43 p. m. El colapso dejó sin electricidad a toda la isla, mientras el ministro de Energía y Minas responsabiliza a Estados Unidos y aseguró que la falta de combustible provocada por las sanciones es la causa de estos episodios.
El funcionario afirmó que el endurecimiento de la política estadounidense incrementa las posibilidades de nuevas caídas del sistema. “Desgraciadamente, mientras más se arrecia la hostilidad imperial, es más probable que ocurran estas desconexiones. La única causa es la imposibilidad de adquirir combustible, política genocida que nos impone el gobierno de Estados Unidos”, declaró.
Gobierno cubano responsabiliza a EEUU del apagón nacional
La posición del ministro mantiene la narrativa habitual de las autoridades cubanas, que atribuyen la crisis energética principalmente a las sanciones de Washington. En sus declaraciones no hizo referencia a posibles problemas técnicos, falta de mantenimiento, deterioro de las centrales termoeléctricas u otros factores internos vinculados al funcionamiento del SEN.
El titular de Energía y Minas también rechazó cualquier responsabilidad del Gobierno cubano por las consecuencias que enfrenta la población. “Nos duele, nos duele que nuestro pueblo se encuentre en esta situación. Pero este tiene que entender que ello no es en absoluto responsabilidad nuestra, sino del cruel gobierno norteamericano”, sostuvo.
Las palabras del funcionario llegan mientras millones de residentes vuelven a enfrentar las consecuencias de una interrupción general del suministro eléctrico. El nuevo colapso se suma a la prolongada crisis energética que afecta a Cuba y mantiene a la población sometida a cortes de electricidad y dificultades para recuperar la estabilidad del sistema.
Ministro admite que no hay garantías para recuperar el SEN
Pese a pedir calma y paciencia, el ministro reconoció que el restablecimiento del servicio podría demorarse. También admitió que las autoridades no pueden garantizar que la recuperación del SEN se produzca dentro del plazo que habían previsto inicialmente.
“Se está trabajando para salir adelante, pero ello no es inmediato, y tampoco hay garantías plenas de que se logre en el plazo que hemos planificado”, señaló. La declaración introduce incertidumbre sobre cuánto podría durar el apagón y sobre la capacidad de recuperar de manera estable la generación eléctrica.
El funcionario volvió a atribuir las dificultades a lo que denominó “acoso”, “hostilidad” y “cruel arreciamiento del bloqueo”. Según su explicación, las limitaciones para conseguir combustible son suficientes para explicar la desconexión y podrían provocar nuevos episodios similares si las actuales condiciones persisten.
Nueva caída del SEN deja a Cuba completamente a oscuras
La nueva desconexión del SEN, registrada a las 10:43 p. m., volvió a dejar a Cuba completamente a oscuras. Las autoridades iniciaron el proceso de recuperación del sistema, pero el propio ministro de Energía y Minas reconoció que el restablecimiento podría demorarse y que no existen garantías de cumplir el plazo previsto.
La explicación oficial llega, sin embargo, a una población cada vez más agotada por una crisis que se prolonga sin solución. En varias zonas del país, los apagones superan las 15 horas diarias y se combinan con cortes de agua, fallas en las comunicaciones y afectaciones a servicios esenciales, incluidos hospitales. El malestar se ha traducido también en protestas y expresiones públicas de desesperación.
Mientras el Gobierno insiste en responsabilizar a Estados Unidos y a la falta de combustible, buena parte de la ciudadanía enfrenta el problema desde una realidad más inmediata: horas sin electricidad, alimentos que se echan a perder, noches sin descanso y servicios básicos interrumpidos. Después de años de explicaciones, llamados a la calma y promesas de recuperación, crece la percepción de que la población ya no está dispuesta a seguir entendiendo ni esperando indefinidamente.
El nuevo apagón nacional vuelve a exponer la fragilidad del sistema eléctrico cubano y la falta de certezas sobre su recuperación. Las declaraciones oficiales no aportaron detalles sobre otras posibles causas del colapso ni ofrecieron una fecha segura para el restablecimiento total, en momentos en que la paciencia social muestra señales evidentes de agotamiento.

