
Decenas de restos humanos exhumados sin autorización de los familiares fueron hallados apilados en sacos al interior de un baño en el cementerio de Santa Clara, según una denuncia pública divulgada por el periodista Niover Licea en su plataforma “NiO Reportando Un Crimen”.
En un post de redes sociales, Licea compartió fotos enviadas por un doliente a su redacción. Las imágenes muestran decenas de sacos con restos óseos acumulados en un baño público, en otro caso que evidencia el fuerte deterioro de los servicios necrológicos en Cuba.
La acusación más delicada, sin embargo, no se limita al presunto almacenamiento. El denunciante afirmó que parte de los restos pertenecería a personas cuyas sepulturas habrían sido abiertas sin conocimiento previo de sus familiares o sin que estos recibieran una notificación adecuada.
Exhumaciones sin autorización ni presencia familiar
La versión divulgada añade una dimensión especialmente sensible. Algunos restos corresponderían, según el denunciante, a personas cuyas sepulturas habrían sido exhumadas sin que sus familiares lo supieran con antelación o, al menos, sin que recibieran una notificación adecuada.
El caso se suma a otra denuncia procedente del mismo cementerio. A finales de julio, un cubano residente en Houston aseguró que sus familiares acudieron a coordinar la exhumación de su abuelo y supuestamente descubrieron que ya se había realizado sin su participación ni autorización.
Según aquel relato, la familia localizó los restos después de varias horas de búsqueda en un espacio donde había otras osamentas almacenadas juntas.
Una “falta de respeto a los familiares”
La publicación de Licea recibió respuestas de usuarios que aseguran conocer otras irregularidades, aunque sus afirmaciones tampoco han sido verificadas.
Rosymer León Alba calificó la situación como una “falta de respeto a los familiares” y afirmó que desde hacía varios días se denunciaban problemas en el camposanto. También pidió medidas contra quienes resultaran responsables.
Eduardo Colina Insua aseguró que los restos habían estado “regados por todo el cementerio” y que fueron escondidos ante la supuesta llegada de una visita de alto rango. El comentario no identifica al funcionario ni presenta pruebas de esa versión.
Yisel Columbie Rodríguez contó que había leído publicaciones de personas que acudieron a exhumar a un familiar y no encontraron sus restos. Su comentario alude a testimonios de terceros y no aporta nombres o casos comprobables.
Vivina Pino compartió una experiencia personal: afirmó que espera que le avisen para exhumar los restos de su madre, enterrada en el panteón de la empresa eléctrica, y que se cumplirán cinco años sin recibir la notificación que, según dijo, le habían prometido.
Una crisis que rebasa Villa Clara
La denuncia aparece en medio de un deterioro documentado de los servicios necrológicos cubanos. En febrero de 2026, el periódico estatal Invasor informó que esos servicios continuaban “en crisis” en Ciego de Ávila. El reporte mencionó bóvedas deterioradas o abiertas, falta de higiene, demoras de los carros fúnebres y problemas con la calidad de los ataúdes.
La provincia disponía el 18 de febrero de 98 ataúdes, pero necesitaba cobertura de combustible para sostener los servicios. Una funcionaria de Comunales reconoció además que el déficit de recursos impediría mejorar rápidamente la imagen de los cementerios.
En mayo, la empresa estatal Transimport anunció la llegada al puerto del Mariel de un lote de coches fúnebres destinado a todo el país, sin precisar la cantidad ni su distribución por provincias. La Habana ya había incorporado 15 vehículos eléctricos en diciembre de 2025.
Una actualización de Cubadebate publicada el 3 de julio indicó que esos 15 coches habían recorrido más de 104.000 kilómetros durante sus primeros seis meses. La medida representa un refuerzo para los traslados, pero no responde a las denuncias sobre exhumaciones, identificación y custodia de restos.

