
El fotorreportero cubano Vladimir Molina denunció durante una visita reciente el abandono y la crítica situación del Cementerio de Colón, en La Habana. El comunicador publicó imágenes en Facebook para mostrar el deterioro del recinto y responsabilizó a su administración por la falta de mantenimiento.
Molina recorrió el camposanto y documentó varios de los problemas que encontró en sus instalaciones. Después de la visita, compartió las fotografías con sus seguidores y expresó tristeza por el estado de uno de los cementerios más conocidos de la capital cubana.
Vladimir Molina documenta el deterioro del cementerio
“Hoy estuve de visita en la casa de todos, Cementerio Colón”, escribió el fotoreportero al presentar su denuncia. La publicación estuvo acompañada por imágenes que, según señaló, reflejan las consecuencias del descuido acumulado.
El comunicador describió el lugar como “mal cuidado” y consideró que la situación responde a la ausencia de una dirección capaz de garantizar su conservación. Su mensaje cuestionó de forma directa la gestión de los responsables del recinto.
La denuncia se difundió después de que Molina comprobara personalmente las condiciones del cementerio. El autor no se limitó a describir el problema, sino que utilizó fotografías como respaldo visual de sus señalamientos.
En su publicación, también manifestó pesar por el estado del lugar, al que llamó “la casa de todos”. La expresión alude a la función del cementerio como espacio de descanso para generaciones de familias cubanas.
En días recientes, Periódico Cubano publicó una denuncia de otros usuarios que habían descrito una situación similar en redes sociales.
Críticas a la administración del Cementerio de Colón
Molina sostuvo que el deterioro observado no debería justificarse mediante factores externos. A su juicio, la falta de atención está relacionada con deficiencias internas y con la ausencia de una administración eficiente.
“Esto que está pasando aquí no tiene nada que ver con el bloqueo”, afirmó. Con esa frase, rechazó uno de los argumentos empleados con frecuencia por las autoridades cubanas para explicar la escasez de recursos y los problemas de los servicios públicos.
El señalamiento centra la responsabilidad en la gestión institucional del cementerio. También plantea interrogantes sobre el uso de los recursos destinados a conservar sus áreas, monumentos, panteones y espacios comunes.
La publicación generó atención en redes sociales al exponer el deterioro de un sitio de importancia histórica y familiar para numerosos cubanos, incluidos quienes viven fuera de la Isla y conservan allí las sepulturas de sus parientes.

