
Policlínicos de Bejucal y Quivicán, en Mayabeque, enfrentan una infestación de chinches mientras soportan apagones de más de 30 horas, según denunció a Periódico Cubano un funcionario del sector de la salud y lector de este medio.
Ante la falta de recursos para controlar la plaga, trabajadores sacan los colchones al exterior durante el día para exponerlos al sol como medida de limpieza.
El funcionario explicó que esta práctica se utiliza ante las limitaciones para aplicar métodos más efectivos de desinsectación. Los colchones permanecen varias horas bajo la radiación solar con el objetivo de reducir la presencia de los insectos antes de ser devueltos a las instalaciones médicas.
Chinches y apagones afectan policlínicos de Mayabeque
El problema sanitario coincide con cortes de electricidad que, según la fuente, han dejado zonas de Bejucal y Quivicán sin servicio durante más de 30 horas. La falta de corriente complica las labores dentro de los centros asistenciales y añade dificultades a trabajadores y pacientes en medio de las altas temperaturas del verano cubano.
Periódico Cubano no ha podido verificar de manera independiente la magnitud de la infestación en ambas instalaciones. Tampoco se conoce hasta el momento una declaración pública de las autoridades sanitarias de Mayabeque que detalle el alcance del problema o las medidas adoptadas para combatir las chinches.
La exposición al sol puede contribuir a elevar la temperatura de colchones y otros objetos, pero no garantiza por sí sola la eliminación completa de una infestación. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos indica que las chinches requieren temperaturas suficientemente altas y sostenidas para morir, incluidos los ejemplares ocultos en grietas, costuras y otras zonas protegidas.
Otros hospitales cubanos han registrado problemas similares
La denuncia procedente de Mayabeque se suma a reportes anteriores sobre plagas en centros de salud de varias provincias. En junio se informó de la presencia de chinches en el Hospital Ginecobstétrico Docente José Ramón López Tabrane, en Matanzas, donde pacientes denunciaron insectos en áreas destinadas a la atención médica.
En Santiago de Cuba también trascendieron imágenes de una enfermera del Hospital Ambrosio Grillo utilizando fuego para eliminar chinches de una silla. El episodio evidenció las dificultades que enfrenta parte del personal sanitario para controlar estas infestaciones cuando faltan productos, equipos y servicios especializados.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señalan que las chinches no son consideradas transmisoras de enfermedades. Sus picaduras, sin embargo, pueden provocar picazón, alteraciones del sueño y reacciones alérgicas. Las lesiones producidas al rascarse también pueden derivar en infecciones secundarias de la piel.
Crisis eléctrica complica las condiciones sanitarias en Cuba
Los problemas denunciados en Bejucal y Quivicán se producen mientras el sistema eléctrico cubano atraviesa otra etapa de fuertes déficits de generación. Los cortes prolongados afectan hogares, servicios públicos e instalaciones sanitarias, donde la electricidad resulta necesaria para mantener equipos, ventilación y diversas tareas de limpieza.
La coincidencia de una infestación de chinches, escasez de recursos y más de 30 horas sin electricidad expone las condiciones en las que funcionan algunos centros de salud del país. En los policlínicos señalados por la fuente, recurrir al sol para tratar los colchones se ha convertido en una solución improvisada ante un problema que requiere procedimientos especializados.

