
El alcalde de Hialeah, Bryan Calvo, ordenó este martes el cierre temporal de todas las instalaciones acuáticas municipales mientras la ciudad inicia una revisión integral e independiente de sus piscinas, informó Telemundo 51.
La medida ocurre días después de que el Departamento de Salud de Florida suspendiera las operaciones del recién reabierto Bucky Dent Water Park por falta de permisos para su operación.
La orden tiene efecto inmediato e incluye las piscinas de McDonald, Milander y Babcock, según informó la ciudad en un comunicado. Las instalaciones permanecerán cerradas mientras un especialista independiente en salud y seguridad evalúa sus condiciones, procedimientos de operación y posibles deficiencias antes de autorizar cualquier reapertura.
La administración de Calvo afirmó que tomó la decisión “por precaución” después de los problemas detectados en Bucky Dent y con el objetivo de revisar el resto de las instalaciones acuáticas municipales.
“Responden a una decisión interna de la Ciudad de Hialeah de realizar una revisión exhaustiva, atender cualquier preocupación y garantizar que nuestras instalaciones superen los estándares que nuestros residentes esperan”, señaló el gobierno municipal.
Cierre ocurre tras problemas en Bucky Dent Water Park
La decisión amplía las medidas adoptadas después de que se suspendiera el funcionamiento de las tres piscinas del Bucky Dent Water Park, apenas cinco días después de que el complejo acuático reabriera tras siete años cerrado.
Inspectores estatales determinaron que las piscinas estaban recibiendo visitantes sin contar con permisos de operación vigentes. Un aviso colocado en la entrada advertía que las instalaciones no cumplían con el Estatuto de Florida 514 ni con el Código Administrativo de Florida 64E-9 y que podían representar un riesgo para la salud, seguridad o bienestar de los usuarios.

En el documento aparecía marcada específicamente la infracción correspondiente a “operación sin un permiso válido”. El cierre afectó la piscina principal, la zona de actividades y la piscina pequeña equipada con toboganes.
El resto del Bucky Dent Park, un complejo recreativo de aproximadamente 25 acres con otras áreas deportivas, continuó abierto al público. La apertura de este sitio ocurrió el pasado 31 de julio.
La rehabilitación del Bucky Dent costó unos cuatro millones de dólares
Bucky Dent Water Park reabrió después de una rehabilitación valorada en aproximadamente cuatro millones de dólares. Calvo encabezó la ceremonia de reapertura y presentó el proyecto como la recuperación de un espacio recreativo esperado durante años por los residentes.
Registros estatales citados previamente por El Nuevo Herald indicaban que la última inspección había ocurrido el 15 de enero, cuando el complejo figuraba como cerrado y ninguna de sus tres piscinas aparecía con autorización activa para operar.
Calvo atribuyó posteriormente el problema a un error administrativo. Explicó que, debido a un descuido al completar un formulario, el permiso del Departamento de Salud permanecía pendiente de aprobación y ofreció disculpas a los residentes.
El portavoz de la alcaldía, Julio Ligorria, también reconoció problemas mecánicos en las instalaciones, entre ellos una bomba que estaba fallando. La ciudad no ha detallado públicamente bajo qué autorización permitió inicialmente la entrada de bañistas.
El episodio de Bucky Dent estuvo acompañado además por una emergencia médica. Un hombre de 80 años quedó inconsciente dentro de una piscina un día antes de la suspensión sanitaria y tuvo que ser rescatado. No existe evidencia de que ese incidente estuviera relacionado con la falta de permisos o provocara la intervención del Departamento de Salud.

