
“Letales. Integrados. Listos para atacar”. Con esas palabras, el Comando Sur de Estados Unidos exhibió en las últimas horas a una fuerza de marines entrenada para realizar operaciones rápidas y combatir en espacios cerrados.
La publicación, difundida en la cuenta oficial del SOUTHCOM en X, no menciona directamente a Cuba. Sin embargo, el tono empleado, las capacidades mostradas y el creciente protagonismo militar estadounidense en el Caribe permiten interpretar el mensaje como una advertencia que difícilmente pasará inadvertida para el régimen de La Habana.
Las imágenes corresponden a un entrenamiento realizado el 4 de agosto en Colón, Panamá, en el que participaron efectivos del 3.er Batallón del 2.º Regimiento de Marines, integrados en la Fuerza de Combate Litoral 24, junto con un equipo de Operaciones Especiales de la Infantería de Marina.
Según la descripción oficial, los militares practicaron combate en espacios cerrados como parte de una misión destinada a “interrumpir el tráfico ilícito de drogas, disuadir a actores malignos y proteger la patria mediante una presencia continua”. La secuencia fue presentada con una frase especialmente contundente: “Listos para atacar”.
¿Un mensaje dirigido a La Habana?
No existen elementos que permitan afirmar que la publicación anuncia una operación contra Cuba. Pero el mensaje aparece en un momento de fuertes tensiones entre Washington y La Habana, cuando la Administración de Donald Trump ha elevado la presión sobre el régimen cubano y ha dejado abierta públicamente la posibilidad de medidas más agresivas.
Cuba está dentro del área de responsabilidad del SOUTHCOM. Por tanto, si el presidente estadounidense ordenara una intervención, una evacuación, la protección de instalaciones estadounidenses o cualquier otra operación de contingencia en la isla, el Comando Sur sería previsiblemente el mando encargado de planificarla y dirigirla.
Lethal. Integrated. Ready to strike.
U.S. Marines with 3rd Battalion, 2nd Marine Regiment, Littoral Combat Force-24, participate in a close-quarters combat training with Marine Special Operations Team in Colón, Panama, Aug. 4, 2026.U.S. military forces are deployed to the… pic.twitter.com/5dvm4Zmdv7
— U.S. Southern Command (@Southcom) August 17, 2026
Eso no significa que necesariamente actuarían los mismos marines mostrados en las fotografías. El SOUTHCOM es un comando conjunto que puede recibir fuerzas del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea, la Infantería de Marina, la Guardia Costera y otras ramas, según las características de la misión.
Sin embargo, la Fuerza de Combate Litoral 24 sí ha demostrado que está preparada para desplegarse rápidamente en el Caribe y operar desde buques anfibios, helicópteros y bases avanzadas.
La misma fuerza entrenó en Guantánamo
El elemento más significativo para Cuba es que estos mismos marines realizaron el pasado 4 de junio ejercicios de inserción rápida en la Base Naval de Guantánamo, enclave bajo control estadounidense en el oriente de la isla.
Durante esas maniobras, efectivos del 3.er Batallón del 2.º Regimiento descendieron mediante cuerdas desde helicópteros UH-1Y Venom que despegaron del buque anfibio USS Fort Lauderdale. El ejercicio simuló la entrada veloz de tropas en terrenos costeros de acceso restringido.
El propio Comando Sur describió entonces a la Fuerza de Combate Litoral 24 como un recurso “flexible y letal” y aseguró que estaba preparada para responder “a cualquier contingencia” en la región con muy poca antelación.
La Base Naval de Guantánamo también ocupa un lugar destacado en los planes estratégicos de Washington. En su declaración de postura de 2026 ante el Congreso, el jefe del SOUTHCOM, general Francis Donovan, la calificó como un “punto de apoyo crítico” que permite acceso regional, presencia adelantada y capacidad para proyectar fuerzas durante contingencias.
Señales contradictorias desde Washington
Donovan aseguró en marzo ante el Senado que el Comando Sur no estaba ensayando una invasión, ocupación o toma del control de Cuba. También dijo que no conocía ningún otro mando estadounidense que estuviera preparando una operación de ese tipo, según informó Reuters.
Dos meses después, sin embargo, Axios informó que la Administración Trump había realizado ejercicios de planificación para estudiar posibles respuestas militares si el régimen cubano colapsaba y la isla entraba en una situación de caos.
Preparar escenarios de contingencia no equivale a haber decidido un ataque. Los comandos militares elaboran planes para numerosas crisis que nunca llegan a producirse. Pero la existencia de esas evaluaciones demuestra que Cuba está dentro de las preocupaciones operativas de Washington.
En abril, el Senado estadounidense también bloqueó por 51 votos contra 47 una resolución que habría impedido a Trump emprender acciones militares contra Cuba sin autorización del Congreso.
Por ahora, el post del Comando Sur debe entenderse como una exhibición de capacidad y preparación, no como el anuncio de una intervención. Pero en el contexto actual, mostrar marines entrenados para asaltos rápidos y describirlos como “letales” y “listos para atacar” también funciona como un mensaje de disuasión.
Aunque el destinatario no haya sido nombrado, en La Habana saben que, si Washington decidiera pasar de la presión política a una operación militar, el SOUTHCOM sería el mando llamado a ejecutarla.

