
Al menos 11 cubanos fueron detenidos en los Cayos de Florida tras realizar un desembarco que las autoridades consideran un hecho poco común en los últimos años. Los migrantes iban a bordo de un bote reportado como robado en esta zona del estado naranja.
Los indocumentados fueron interceptados tras alcanzar territorio estadounidense y ahora enfrentan procesos migratorios que podrían terminar en su deportación a la Isla o a un tercer país.
El jefe de la patrulla fronteriza, Rosario “Pete” Vasquez, informó sobre el arribo en su cuenta de X, donde compartió una fotografía del navío y además recalcó que fue un “desembarco ilegal no visto en años”.
A RARE EVENT AT THE FLORIDA KEYS INTERCEPTED ⛔
Eleven Cuban nationals made landfall in a stolen vessel at the Keys – marking an illegal landing not seen in years. All individuals were taken into custody and are being processed for deportation.
The era of “wet foot, dry foot”… pic.twitter.com/CXZMMXHXxd
— Chief Rosario “Pete” Vasquez (@USBPChief) September 1, 2026
Vásquez también recordó en su post que la política conocida como “pies secos, pies mojados” se encuentra eliminada. Esta norma durante más de dos décadas marcó la migración irregular de cubanos hacia EEUU y permitía beneficios especiales a quienes lograban tocar suelo estadounidense.
La política, establecida en 1995 durante la administración del presidente Bill Clinton, permitía que los cubanos que lograban llegar a territorio estadounidense pudieran permanecer en el país y solicitar la residencia permanente después de un año bajo la Ley de Ajuste Cubano. En cambio, quienes eran interceptados en el mar eran generalmente devueltos a Cuba.
La peligrosa travesía de 19 cubanos rumbo a México
El desembarco en los cayos ocurre además días después de conocerse la tragedia de una embarcación con 19 cubanos que intentaba llegar a México y que terminó con la muerte de dos menores de edad.
Según una reconstrucción publicada por Univisión, el grupo salió el 11 de agosto desde la zona de Cuyo, en Pinar del Río, con destino a México. La embarcación llevaba 12 adultos y siete menores, entre ellos los hermanos gemelos Leosdel y Leosniel Oviedo Garrobo, de dos años.

Los migrantes buscaban reunirse con familiares en territorio mexicano. Entre ellos viajaba Yusimy Garrobo Leiva, de 35 años, quien pretendía encontrarse con su esposo, Leobel Ricardo Oviedo, residente en México desde hacía casi un año.
Durante la navegación, uno de los motores sufrió una avería y posteriormente la embarcación quedó sin combustible. Los ocupantes intentaron continuar utilizando una vela, mientras las reservas de agua y alimentos comenzaron a agotarse.
De acuerdo con los testimonios familiares, las 19 personas a bordo solo tenían acceso a dos cajas con pequeñas botellas de agua. La falta de recursos obligó al grupo a permanecer varios días a la deriva hasta ser localizado.
La Marina mexicana encontró la embarcación el 20 de agosto cerca de Chicxulub Puerto, en Yucatán. Los equipos de rescate auxiliaron a 16 personas, quienes recibieron atención médica y fueron reportadas estables.
Tras el rescate, Leobel Oviedo pudo reencontrarse con su esposa y conocer la tragedia ocurrida durante el viaje. Los dos menores murieron durante la travesía, presuntamente por deshidratación, aunque esa causa no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades mexicanas.
Antes de conocer el desenlace, Oviedo había expresado su desesperación mientras esperaba noticias de sus hijos. La familia había decidido asumir el riesgo del viaje debido a la situación que enfrentaban en Cuba.
