
Una empresa registrada en Florida comenzó a ofrecer antenas Starlink destinadas específicamente a Cuba, con opciones que incluyen entrega a domicilio en la Isla e incluso equipos que, según el vendedor, ya estarían disponibles en La Habana y Camagüey. La oferta fue publicada el 8 de septiembre por Starlink Hispano, que asegura trabajar junto a Investing Rodriguez LLC.
El anuncio establece tres modalidades: compra directa dentro de Cuba por 1.650 dólares; compra con envío completo hasta un domicilio cubano por 850 dólares; y adquisición por 450 dólares con entrega a un familiar o persona de confianza fuera de Cuba para que posteriormente gestione su traslado. La compañía afirma además que reembolsará el dinero si el envío presenta problemas relacionados con la Aduana cubana.
No es un vendedor oficial de Starlink
Una revisión de los registros oficiales del estado de Florida confirma que Investing Rodriguez LLC es una compañía activa, registrada el 29 de abril de 2026 bajo el número L26000240058 y vinculada a Carlos M. Rodriguez Diaz. Aunque el foro tituló la oferta como “ventas oficiales”, el propio Starlink Hispano advierte en otra publicación que su soporte es independiente y “no está afiliado, autorizado ni respaldado” por Starlink o SpaceX.
Starlink establece en su directorio oficial de vendedores que los comercios autorizados únicamente pueden vender sus productos en lugares donde la compañía cuenta con licencia y certificación regulatoria. Investing Rodriguez LLC y Starlink Hispano no aparecen en ese listado.
¿Cómo pueden entrar las antenas si Starlink no está autorizado en Cuba?
Ese es precisamente el punto que permanece sin respuesta. Las autoridades cubanas han declarado que no existe un acuerdo con SpaceX para operar Starlink y que, por ello, el servicio no puede comercializarse legalmente en la Isla.
En 2026 entró además en vigor la Resolución 1/2026 del Ministerio de Comunicaciones, que mantiene bajo control los equipos de telecomunicaciones satelitales. La Aduana ya ha decomisado terminales Starlink procedentes de Miami, algunas ocultas dentro de otros equipos.
Por ahora, Investing Rodriguez no ha mostrado públicamente una autorización de la Aduana o del Ministerio de Comunicaciones que explique cómo efectuaría legalmente las entregas anunciadas. Tampoco ha documentado públicamente cómo llegaron a Cuba las unidades que asegura tener disponibles en La Habana y Camagüey.
¿Qué impacto tendría para los cubanos una expansión de Starlink?
El atractivo resulta evidente. Elon Musk confirmó en marzo que la tecnología de Starlink funciona técnicamente sobre Cuba, aunque no exista comercialización oficial.
Una antena operativa permitiría conectarse directamente a los satélites de SpaceX, reduciendo la dependencia de la infraestructura de ETECSA. Esto cobra especial importancia cuando la estatal cubana ha reconocido que su red puede quedar comprometida durante apagones prolongados.
También podría proporcionar una vía alternativa durante interrupciones de las redes nacionales, como las registradas durante protestas en La Habana. No obstante, Starlink también necesita electricidad para funcionar, por lo que durante un apagón el usuario requeriría baterías, paneles solares u otra fuente independiente de energía.
La novedad, por ahora, no significa que Starlink haya desembarcado oficialmente en Cuba. Lo que sí muestra es un fenómeno distinto: una empresa estadounidense está ofreciendo públicamente un canal comercial dirigido específicamente a colocar las antenas de Elon Musk en manos de cubanos, pese a las restricciones vigentes en la Isla.
