
La frase del cantautor cubano Polito Ibáñez, quien calificó el 11 de julio de 2021 (11J) como “solo humo” en una reciente conversación, generó una ola de indignación entre cubanos dentro y fuera de la isla, quienes consideran que esa interpretación minimiza las consecuencias humanas de uno de los mayores estallidos sociales ocurridos en Cuba en las últimas décadas.
Las palabras del artista provocaron reacciones de rechazo entre quienes recuerdan que aquellas protestas dejaron familias separadas, cientos de personas encarceladas y manifestantes que todavía cumplen condenas relacionadas con los acontecimientos del verano de 2021.
El periodista Ernesto Morales fue una de las voces que cuestionó públicamente la postura del músico. Según Morales, esperaba otra actitud de Ibáñez debido a su trayectoria artística y consideró que la referencia al 11J no reconoce elementos fundamentales como la represión posterior, las detenciones y el malestar social que llevó a miles de cubanos a salir a las calles.
El 11J marcó un antes y un después para miles de cubanos
Las protestas del 11 de julio de 2021 comenzaron como una expresión ciudadana frente a una profunda crisis marcada por los apagones, la escasez de alimentos y medicamentos, el deterioro de los servicios públicos y el descontento acumulado durante años.
Miles de personas salieron a las calles en diferentes ciudades de la isla con reclamos de libertad y cambios, en una jornada que quedó marcada por el grito de “Patria y Vida”, una frase que pasó de una canción a convertirse en un símbolo para una parte de la sociedad cubana.
Tras las manifestaciones, el Gobierno cubano desplegó operativos policiales y se iniciaron procesos judiciales contra numerosos participantes. Familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado las consecuencias de esos procesos, incluyendo largas condenas de prisión y la separación de familias.
Críticas a una frase que muchos consideran una falta de respeto al dolor causado
Para los críticos de las declaraciones de Ibáñez, definir el 11J como “humo” desconoce las historias personales de quienes perdieron su libertad, tuvieron que abandonar el país o quedaron afectados por las consecuencias de aquellas protestas.
Ernesto Morales señaló que el problema no está únicamente en la interpretación artística del acontecimiento, sino en la ausencia de una mirada sobre las causas que llevaron a miles de cubanos a manifestarse y sobre la respuesta del Estado después de las protestas.
A juicio de sus detractores, el 11J no fue un episodio vacío ni una expresión pasajera, sino el resultado de un profundo descontento social que durante años permaneció contenido.
“Patria y Vida” quedó como símbolo de esperanza y cambio
Para una parte de la población cubana, el 11J representó el primer gran momento en que ciudadanos de distintas provincias salieron unidos bajo un mismo reclamo.
Liberar a Cuba de un sistema comunista que sus opositores califican como represivo y responsable de décadas de crisis económica y falta de libertades no es una tarea sencilla. Sin embargo, quienes defienden la importancia histórica de aquellas jornadas consideran que fueron un punto de partida para una nueva etapa de conciencia social.
Más de cinco años después, el debate sobre el 11J continúa abierto. Mientras algunos intentan reinterpretar aquel momento, miles de cubanos mantienen presente el recuerdo de quienes permanecen encarcelados y de las familias que todavía viven las consecuencias de aquellas protestas.
Para ellos, el 11 de julio de 2021 no fue “humo”, sino un grito colectivo que recorrió la isla con una esperanza común: Patria y Vida.
