
El proceso judicial contra Yordanis Cobos-Martínez, el cubano acusado de asesinar con un machete a su jefe en un motel de Dallas en septiembre de 2025, tomó un nuevo giro y quedó nuevamente sin una fecha establecida luego de una audiencia en la que su abogado aseguró que enfrenta obstáculos para recopilar información sobre el historial del acusado en la Isla.
La defensa explicó que necesita obtener documentos y antecedentes desde Cuba antes de avanzar hacia un juicio, pero las restricciones para viajar al país han impedido completar esa investigación. La situación fue expuesta durante una audiencia de estatus celebrada en el Tribunal Penal del condado de Dallas, ubicado en el Frank Crowley Courthouse.
Abogado asegura que la investigación en Cuba sigue pendiente
El abogado defensor de oficio Lalon “Clipper” Peale informó ante la jueza Lela Lawrence Mays que todavía no ha podido trasladarse a Cuba para reunir datos que considera importantes para preparar la estrategia legal de Cobos-Martínez.
“La gente mira los registros de vuelos y dice: ‘Bueno, hay vuelos saliendo hoy’”. Pero no se trata solo de los vuelos, sino de las visas para llegar allá. Y como el estado ya sabe, la espera es de seis meses”, señaló Peale durante la audiencia.
El defensor indicó que existe un “enorme vacío” dentro de la investigación de la defensa, aunque evitó explicar públicamente los detalles debido a la presencia de medios en la sala. Según dijo, esa información sería discutida directamente con el tribunal.
La expectativa más favorable planteada durante la audiencia apunta a que el juicio podría comenzar entre finales de la primavera y principios del verano de 2027.
Fiscalía entregó pruebas del caso ocurrido en un motel de Dallas
Los hechos que originaron la acusación ocurrieron el 10 de septiembre de 2025 en el Downtown Suites, un motel ubicado en el este de Dallas.
Durante la audiencia, la fiscal Jessica Lynch afirmó que la oficina del fiscal ya entregó a la defensa las pruebas solicitadas, entre ellas datos obtenidos de los teléfonos celulares de la víctima y del acusado.
De acuerdo con documentos judiciales citados por las autoridades, Cobos-Martínez habría tenido una discusión con su jefe, Chandra “Bob” Nagamallaiah, antes de regresar con un machete y atacarlo. La fiscalía sostiene que familiares de la víctima presenciaron parte de la agresión e intentaron detener el ataque.
Después del homicidio, el acusado fue arrestado por la policía tras ser seguido por unidades del Cuerpo de Bomberos de Dallas. Los investigadores señalaron que Cobos-Martínez realizó declaraciones a las autoridades sobre el incidente.
Acusado enfrenta cargos y problemas migratorios
Aunque la fiscalía confirmó que no buscará la pena de muerte, Cobos-Martínez continúa procesado por un cargo de asesinato capital. La acusación formal fue presentada por un gran jurado del condado de Dallas en octubre de 2025.
El caso también incluye elementos relacionados con su situación migratoria. ICE informó que el cubano tenía una orden final de deportación, pero permanecía en Estados Unidos bajo supervisión debido a que Cuba no aceptó recibirlo.
Las autoridades agregaron que, al momento del crimen, existía una orden de arresto pendiente por una presunta violación de libertad condicional en California, vinculada a una condena anterior.
Cobos-Martínez permanece recluido en la cárcel del condado de Dallas con una fianza establecida en 1,25 millones de dólares y una retención migratoria solicitada por ICE.
