
La administración de Donald Trump estudia imponer nuevos controles a los funcionarios del Gobierno cubano que regresen a Nueva York en octubre para participar en la votación anual de Naciones Unidas sobre el embargo estadounidense a Cuba.
La medida todavía no ha sido aprobada ni sus detalles están definidos. La novedad fue revelada este jueves por Associated Press, que tuvo acceso a un documento interno y consultó a funcionarios estadounidenses conocedores de las deliberaciones.
El posible endurecimiento aparece en medio de una nueva escalada de presión de Washington sobre La Habana y apenas días después de que Trump confirmara ante la ONU que Marco Rubio participa en conversaciones con Cuba.
Documento interno revela que Washington estudia “controles estrictos”
De acuerdo con Associated Press, el Departamento de Estado está evaluando aplicar “controles estrictos” a los funcionarios cubanos que planean regresar a Nueva York el próximo mes. Los funcionarios estadounidenses consultados hablaron bajo condición de anonimato debido a que todavía no existe una decisión final sobre el alcance de las restricciones.
El dato es relevante porque Washington autorizó la entrada de una delegación cubana numerosa durante la actual Asamblea General. Esta semana, además, la representación cubana abandonó el salón durante parte del discurso de Donald Trump, después de que el mandatario arremetiera contra el sistema político de la Isla.
No se conoce todavía si los nuevos controles afectarían únicamente los desplazamientos de los diplomáticos dentro de Nueva York, sus visados, el tamaño de la delegación o incluso la posibilidad de que determinados funcionarios puedan asistir a la votación. Por ahora, cualquier afirmación concreta en ese sentido sería especulativa.
La delegación cubana ya viaja con límites en Nueva York
Los diplomáticos cubanos ya están sometidos a importantes restricciones de movimiento en Estados Unidos. Según el reporte de Associated Press, sus desplazamientos están limitados actualmente a un radio de 25 millas alrededor de la sede de Naciones Unidas en Manhattan.
El Acuerdo de Sede entre Estados Unidos y Naciones Unidas establece que las autoridades estadounidenses deben permitir el tránsito hacia y desde la sede de la organización a los representantes de los Estados miembros. Washington ha sostenido históricamente que esa obligación no implica permitir desplazamientos privados o recreativos sin restricciones fuera del área relacionada con las funciones diplomáticas.

La discusión llega, además, en un momento especialmente delicado para los contactos entre ambos gobiernos. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla dijo a Associated Press que existe una “falta de progreso” y que actualmente no hay reuniones programadas con funcionarios estadounidenses, aunque afirmó que Cuba sigue dispuesta a mantener abiertos los canales de comunicación.
Esas declaraciones coinciden con la versión ofrecida esta semana por funcionarios cubanos sobre el estancamiento de los contactos con Washington.
La votación sobre el embargo vuelve a tensar la relación Cuba-EEUU
Rodríguez y otros funcionarios cubanos prevén regresar a Nueva York para la tradicional votación de la Asamblea General que reclama el fin del embargo. Aunque esas resoluciones no son jurídicamente vinculantes para Estados Unidos, durante décadas han servido para medir el respaldo internacional a la posición cubana.
En octubre de 2025, la resolución obtuvo 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones, según los registros oficiales de Naciones Unidas. La votación de la ONU no tiene capacidad por sí sola para eliminar el embargo estadounidense, buena parte del cual está respaldado por legislación federal.
El posible nuevo control migratorio o de movimientos se sumaría a una política de creciente presión de Washington. En septiembre, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra entidades y funcionarios vinculados al Gobierno cubano.
Por el momento, sin embargo, el plan relacionado con la próxima delegación ante Naciones Unidas permanece en fase de estudio. El documento obtenido por Associated Press confirma que el asunto está siendo considerado dentro de la administración, pero no permite afirmar que las nuevas restricciones vayan a aplicarse ni cuáles serían exactamente sus condiciones.
