
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, destituyó esta semana a su canciller Manuel Tovar, tras enterarse de que el funcionario no reportó su intención de participar en la reunión de la iniciativa de seguridad llamada Escudo de las Américas, encabezada por el mandatario de EEUU, Donald Trump.
La expulsión de la titularidad del Ministerio de Relaciones Exteriores de la nación centroamericana también ocurre mientras Tovar participaba en la Asamblea General de las Naciones Unidas y días después de haber anunciado el fin de las relaciones diplomáticas entre San José y La Habana.
La Presidencia de Costa Rica informó que Tovar acudió el martes 22 de septiembre a la sesión del mecanismo regional sin comunicar previamente su participación a la mandataria. Según el gobierno, esa decisión impidió que Fernández pudiera intervenir en el encuentro y provocó “un gran daño de carácter estratégico” para los intereses del país.
El Ejecutivo costarricense explicó que Escudo de las Américas constituye un espacio político y estratégico de coordinación en materia de seguridad, con énfasis en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. La iniciativa también contempla la cooperación para el desarrollo de políticas públicas relacionadas con la seguridad nacional.

Tovar participó en la reunión mientras Fernández estaba en Colombia
El encuentro de seguridad se desarrolló mientras la presidenta costarricense se encontraba en Barranquilla, Colombia, donde sostenía una reunión bilateral con el presidente Abelardo De La Espriella. Según el gobierno, esa visita tenía como objetivo fortalecer la cooperación entre ambos países frente al crimen organizado y el tráfico de drogas.
La destitución de Manuel Tovar pone fin a una etapa en la que el funcionario ocupó primero el cargo de ministro de Comercio Exterior durante el gobierno de Rodrigo Chaves, entre 2022 y 2026. Posteriormente, Fernández, cercana políticamente a Chaves, lo designó como responsable de la política exterior costarricense.
Canciller había confirmado ruptura diplomática con Cuba
El pasado 17 de septiembre, Tovar aseguró en una entrevista con el Miami Herald que Costa Rica no solo había cerrado su embajada en La Habana, sino que había roto formalmente sus relaciones diplomáticas con el Gobierno cubano. “Hay una ruptura de relaciones diplomáticas”, afirmó el entonces canciller.

Tovar explicó que esa situación se mantendría hasta que el pueblo cubano “recupere su libertad”, una declaración que generó atención entre sectores cubanos en el exterior debido al impacto político de la decisión.
La medida había comenzado a tomar forma en marzo, cuando Costa Rica anunció el cierre de su embajada en Cuba y solicitó el retiro del personal diplomático cubano acreditado en San José. En ese momento, la comunicación oficial se centró en el cierre de la misión diplomática, sin utilizar de manera directa el término “ruptura de relaciones”.
La cancillería costarricense aclaró posteriormente que la suspensión de relaciones diplomáticas no eliminaba necesariamente la atención consular. La Convención de Viena sobre Relaciones Consulares establece que ambos aspectos pueden funcionar de manera independiente.
La representación diplomática costarricense en La Habana dejó oficialmente sus funciones el 1 de mayo de 2026. Desde entonces, los trámites consulares para ciudadanos costarricenses relacionados con Cuba comenzaron a gestionarse principalmente desde Panamá.
