
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, evitó confirmar o descartar una eventual acción militar de Estados Unidos contra Cuba durante una entrevista concedida ayer viernes a CBS News, en medio de la polémica generada por un memorando interno del Ejército estadounidense que revela planes de preparación militar para el Caribe.
Consultado directamente sobre si Washington se estaba preparando para una operación militar en la Isla, Pigott no respondió afirmativa ni negativamente. El funcionario señaló que no se refería específicamente a Cuba, sino a la política general de seguridad nacional de EEUU.
⚠️⚠️El Departamento de Estado evitó descartar una posible acción militar en Cuba tras ser preguntado por CBS News sobre nuevos preparativos del Ejército de EE.UU.
“No voy a amenazar a nadie, ni hablar por el presidente, ni quitarle opciones al presidente”. pic.twitter.com/dK32JGNwyw
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) September 26, 2026
“Siempre nos vamos a guiar por el interés nacional de Estados Unidos. Y, por supuesto, el presidente tiene a su disposición una amplia gama de opciones para asegurar que se impongan nuestros intereses nacionales”, afirmó.
La periodista insistió en si la administración descartaba o reconocía la posibilidad de una intervención militar en territorio cubano. Pigott mantuvo su respuesta sin confirmar escenarios concretos.
El portavoz sí aseguró que existe “un claro interés de seguridad nacional” relacionado con el gobierno cubano, pero sin ofrecer mayores detalles. También afirmó que Washington está dispuesto a trabajar con sectores que busquen un cambio político en la Isla.
“Estamos listos para trabajar con personas que quieran ver a esta isla en un mejor camino hacia una Cuba libre, feliz y próspera. Hasta ahora, el régimen no ha estado dispuesto a dar los pasos para hacerlo”, declaró.
Pigott describió a Cuba como “una isla que en esencia avanza hacia la condición de Estado fallido que está muy cerca de nuestras costas”. También acusó al régimen de funcionar como “un nexo de terrorismo político en el mundo” y mencionó presuntos vínculos con grupos dentro de EEUU que han difundido información sobre instalaciones migratorias y bases militares estadounidenses.
El funcionario igual habló sobre los 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, pero condicionada a que los recursos lleguen directamente a la población cubana y no al gobierno. “Queremos ver de nuevo una Cuba donde los cubanos puedan ser libres, felices y prósperos. Ese es nuestro objetivo”, concluyó.
Memorando militar aumenta las especulaciones sobre Cuba
La entrevista ocurrió después de que CBS News revelara un memorando interno del ejército estadounidense que solicita mantener la planificación militar para la región del Caribe.
Según la investigación de la cadena, el documento analiza la disponibilidad de seis tipos de unidades militares para apoyar al Comando Sur en un plazo de entre 90 y 120 días. Entre las formaciones evaluadas aparecen una brigada médica, una brigada de policía militar y un batallón de ingenieros.
Aunque el memorando no menciona a Cuba de forma directa, fuentes consultadas bajo condición de anonimato por CBS News indicaron que la planificación estaría relacionada con la Isla.
La revelación se produjo mientras aumentan las señales de presión de Washington sobre La Habana. A comienzos de septiembre, dos buques de combate litoral llegaron a la Base Naval de Guantánamo y más de 1.300 marines reforzaron su preparación en Puerto Rico semanas antes de conocerse el documento.

Desde el gobierno cubano, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, afirmó este viernes que los contactos entre Cuba y Estados Unidos permanecen sin avances.
“No puede identificarse que existan avances, cuando el gobierno de Estados Unidos impone con frecuencia semanal o quincenal nuevas medidas coercitivas de castigo al pueblo cubano y continúa reforzando la brutal guerra económica”, afirmó el funcionario.
La declaración se produjo pocos días después de que el presidente Donald Trump calificara a Cuba como un “Estado absolutamente fallido” durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas y afirmara que el gobierno cubano “caerá”. Durante ese discurso, la delegación de la Isla abandonó la sala.

Un día después, el secretario de Estado Marco Rubio comentó que existen miembros del gobierno cubano “con quienes nunca podremos trabajar porque tienen las manos manchadas de sangre”.
