
Un cubano de 28 años, residente en Hialeah, Florida, fue declarado culpable por un jurado federal de participar en una red internacional dedicada al tráfico de migrantes y al lavado de dinero, una operación que, según las autoridades estadounidenses, buscó facilitar durante años la llegada de miles de cubanos y otros extranjeros a Estados Unidos.
Lázaro Alain Cabrera-Rodríguez fue condenado por tres delitos relacionados con el traslado ilegal de personas con fines de lucro y el lavado de dinero. Su sentencia está prevista para el 17 de diciembre y podría enfrentar hasta 20 años de prisión.
La organización cobraba entre 1.500 y 40.000 dólares por persona, según las pruebas presentadas durante el proceso. En algunos casos, sus integrantes llegaron a contratar aviones privados para transportar grupos de migrantes.
El Departamento de Justicia señaló que Cabrera-Rodríguez utilizaba una agencia de viajes como fachada para darle apariencia legal al negocio. Desde esa estructura, la red promocionaba servicios migratorios y de viaje mediante redes sociales y ofrecía supuestas alternativas para ingresar legalmente a Estados Unidos.
Sin embargo, parte de esos trámites se basaba en información falsa. Una de las principales maniobras consistía en presentar solicitudes fraudulentas del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje, conocido como ESTA.
Los ciudadanos cubanos no pueden utilizar el programa ESTA. Aun así, los investigadores determinaron que la organización presentó al menos 600 solicitudes falsas ante las autoridades migratorias estadounidenses.
En esos documentos se afirmaba que los solicitantes no habían estado en Cuba desde 2011. Según la Fiscalía, los integrantes de la red sabían que algunos de ellos permanecían en la Isla cuando fueron enviados los formularios.
También se utilizaron falsas declaraciones sobre ciudadanía europea para intentar que algunos cubanos accedieran a programas de exención de visa.
El negocio incluía además la logística para trasladar a los migrantes por distintos países antes de llegar a Estados Unidos. Entre 2021 y 2024, Cabrera-Rodríguez y sus cómplices enviaron más de 600.000 dólares desde EEUU para adquirir vuelos destinados a esos movimientos.
El volumen financiero de la operación también quedó registrado en la investigación. Más de 20 millones de dólares circularon por 57 cuentas bancarias controladas por miembros de la organización, de acuerdo con el Departamento de Justicia.
El caso refleja una de las vías utilizadas por algunos cubanos que han intentado llegar a Estados Unidos mediante recorridos por varios países. Investigaciones de Human Rights Watch documentaron que migrantes cubanos que realizaron rutas terrestres atravesaron lugares como Sudamérica, Centroamérica y el Darién, donde algunos reportaron robos, violencia y extorsiones.
Cabrera-Rodríguez forma parte de una causa que involucra a 12 acusados. Según el Departamento de Justicia, ocho de ellos ya se declararon culpables, mientras que el resto enfrenta procesos relacionados con la misma conspiración.
