
La activista cubana Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, relató a detalle a CubaNet cómo fue el juicio contra ella y su madre en un tribunal de La Habana del Este.
La causa surgió por la grabación y difusión de la visita de Yoel Leodán Rabaza Ramos, suboficial del Ministerio del Interior, a la vivienda familiar, en Alamar, el 10 de marzo.
El agente acudió vestido de civil para entregar una citación. Madre e hija sostienen que documentaron aquella diligencia para protegerse; Rabaza alegó una vulneración de su intimidad.
Según Bensi, ella y su madre declararon primero, después de la presentación del tribunal. A continuación intervino Rabaza. Durante la vista se reprodujo el video como prueba de la acusación y comparecieron los testigos de la contraparte.
Una psicóloga declaró por la defensa para analizar, desde su especialidad, una historia clínica presentada por el agente. Tras un receso, los abogados expusieron sus argumentos. Luego, el tribunal volvió a suspender la sesión para deliberar.
Rabaza pedía un video de disculpas públicas, mientras que su abogado exigía como sentencia dos años de prisión para la activista de 21 años y dos de limitación de libertad para su madre.
La jueza Zamira Marrero Morgado emitió un fallo de limitación de la libertad para ambas. Esta sanción no supone internamiento penitenciario, pero impone obligaciones y restricciones, entre ellas solicitar autorización judicial para cambiar de residencia o trasladarse a otro municipio o provincia, así como comparecer ante el tribunal cuando sean convocadas.
Al ofrecer su entrevista posterior, la creadora de contenido explicó que todavía no habían recibido la sentencia escrita. Pese al operativo, decenas de cubanos consiguieron llegar para expresarles solidaridad.

Antes de entrar al tribunal, Bensi rechazó el procedimiento: “No estoy de acuerdo con el juicio, no teníamos que estar en ningún momento en este proceso”. También defendió su derecho a disentir: “No estamos de acuerdo con el sistema político de nuestro país; no estamos de acuerdo con cómo se manejan los asuntos internos de nuestro país; están mal y pensar eso no es delito”.
La acusación se apoyó en el artículo 393 del Código Penal, referido a actos contra la intimidad personal y familiar. La norma contempla sanciones por obtener o divulgar imágenes sin consentimiento con el propósito de afectar esos derechos y agrava la pena cuando se difunden en redes sociales.
Bensi agradeció a su defensor, Roberto Ortega: “Estamos muy contentas y muy satisfechas con su desempeño hoy en el juicio”. Sin embargo, rechazó el resultado: “Obviamente, si yo no estoy de acuerdo ni con el juicio, imagínate con la sentencia”.
Para la joven, el momento más difícil fue la detención del pastor conocido como Pregonero de Cristo. “Me sentí inútil, me sentí amarrada”, relató. También denunció el arresto de David Espinosa y las restricciones contra integrantes de Fuera de la Caja, que pretendían respaldarlas.
Señalamientos sobre la jueza Zamira Marrero Morgado
El creador de contenidos Elieser El Bayardo difundió versiones sobre presuntos planes migratorios de la mencionada magistrada. Basó sus afirmaciones en publicaciones de Facebook atribuidas a Osbel Ramírez, a quien identificó como pareja de Marrero Morgado.

Elieser vinculó el aplazamiento de la audiencia por motivos personales con una supuesta despedida en el Aeropuerto Internacional José Martí. Según su relato, otro mensaje situaba a Ramírez en Guyana, donde esperaba a “la jeva” para continuar hacia Uruguay.
El influencer sostuvo además que Marrero contemplaba emigrar desde 2022 y la vinculó con severas condenas emitidas contra manifestantes de las protestas masivas del 11J.
También mostró una oferta de gasolina atribuida a Ramírez, fechada el 28 de julio, y cuestionó su procedencia. “Estamos hablando de un hombre que no tiene ni una piquera, que no distribuye combustible y que tiene un pasado que da mucho que desear, pero es la pareja, el marido o el novio de una jueza”, indicó.
