
Los productores de café del oriente de Cuba comenzarán a recibir sistemas fotovoltaicos por los que deberán pagar 180 dólares, pese a contar con financiamiento parcial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La empresa mixta cubano-italiana BioCubaCafé anunció este lunes 26 de octubre la llegada de 1.000 equipos, correspondientes a la primera mitad de un programa dirigido a familias campesinas afectadas por los constantes apagones.
La iniciativa contempla distribuir 2.000 módulos de energía solar en comunidades cafetaleras. Aunque cada sistema tiene un valor declarado de 360 dólares, los beneficiarios deberán asumir el 50% de su precio mediante descuentos sobre los ingresos obtenidos por sus cosechas.
¿Cuánto café deberán vender los campesinos para pagar los paneles solares?
BioCubaCafé explicó que los agricultores podrán cubrir el importe sin desembolsar inmediatamente el dinero. La empresa recuperará los 180 dólares mediante las liquidaciones correspondientes a la comercialización del grano.
Durante la campaña 2026-2027, la entidad establece una remuneración de 0,60 dólares por lata de café arábica de primera calidad y 0,30 dólares por igual cantidad de robusta. Bajo esas condiciones, un campesino necesitaría el equivalente a 300 latas de arábica o 600 de robusta para cubrir íntegramente el precio del sistema.
Sin embargo, permanecen sin aclarar cuestiones fundamentales del financiamiento. La compañía no informó cuánto descontará mensualmente, qué plazo tendrán los beneficiarios para completar los pagos ni qué ocurrirá cuando una cosecha resulte insuficiente.
¿Qué podrán utilizar las familias con los kits fotovoltaicos?
Los módulos están concebidos para cubrir necesidades domésticas básicas, no para sustituir por completo el suministro eléctrico convencional. Funcionan mediante un panel de corriente directa de 12 voltios, sin inversor, y permiten alimentar cinco bombillos y recargar pequeños dispositivos mediante dos conexiones USB.
Cada paquete incluye un ventilador con iluminación y batería independiente, otra unidad de almacenamiento energético, 20 metros de cable y herramientas para su instalación. BioCubaCafé sostiene que los propios campesinos podrán montar los equipos sin contratar personal especializado.
La empresa asegura que un sistema semejante alcanza aproximadamente 1.300 dólares en el mercado cubano. No obstante, todavía no ha publicado el cronograma completo de distribución ni identificado cuántas familias recibirán los primeros dispositivos.
La producción de café determinará quiénes recibirán los paneles solares
El programa dará preferencia a los agricultores que superaron sus compromisos durante la cosecha anterior. Por tanto, la necesidad de electricidad no constituye el único criterio para acceder a esta alternativa energética.
La distribución anunciada coincide con otras iniciativas oficiales que también exigen pagos por tecnologías solares. En febrero, Camagüey presentó un programa para 180 trabajadores de Educación, mientras determinados Héroes del Trabajo debían abonar 75.200 pesos por sus módulos.
Estas medidas evidencian que, incluso con programas de asistencia y financiamiento, numerosas familias cubanas deben asumir parte del costo de soluciones destinadas a enfrentar las deficiencias del sistema eléctrico nacional.
