
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a bromear con enviar al secretario de Estado, Marco Rubio, en paracaídas a Cuba para que resuelva la situación de la Isla.
Lo hizo durante una gala conservadora en Mar-a-Lago, Florida, tres días después de las elecciones intermedias y entre especulaciones sobre el futuro político del funcionario cubanoamericano.
La intervención quedó recogida en un video difundido por la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en su cuenta oficial de X. “Vamos a lanzarlo en paracaídas sobre Cuba, así que ya lo resolverá Marco. Él lo resolverá”, afirmó el mandatario, quien también recordó que los padres de su jefe de la diplomacia nacieron en territorio cubano.
President of the United States Donald J. Trump speaks at CPAC Mar-a-Lago 🇺🇸 https://t.co/i61qFBtNDR
— CPAC (@CPAC) November 7, 2026
Trump calificó a Rubio como “el mejor secretario de Estado” durante el encuentro. Sus palabras combinaron el elogio personal con una imagen que ha utilizado en otras intervenciones públicas.
El CPAC Circle Retreat and Gala reunió del 4 al 7 de noviembre a dirigentes, donantes y representantes conservadores en el club privado de Trump, situado en Palm Beach. La organización presentó la cita como un espacio de encuentro entre sus principales figuras y colaboradores.
La reunión ocurrió después de los comicios del 3 de noviembre, en los que los republicanos perdieron el control de ambas cámaras del Congreso. En ese escenario, el reconocimiento público a Rubio coincidió con versiones periodísticas que lo situaban considerando una salida de la administración para preparar una posible candidatura presidencial en 2028.
Rubio rechazó esos reportes el jueves durante una entrevista con The New York Times. Aseguró que permanecer al servicio de Trump hasta el final de su mandato había sido siempre su intención y evitó profundizar en una eventual aspiración presidencial.
Bloomberg había informado que el secretario evaluaba abandonar sus responsabilidades y había conversado sobre ello con funcionarios de la Casa Blanca. Dylan Johnson, secretario de Estado adjunto para Asuntos Públicos Globales, calificó ese reporte de “totalmente inventado”.
Durante la jornada del viernes también intervinieron Rubio y Stephen Miller, designado ese día jefe de Gabinete de la Casa Blanca en sustitución de Susie Wiles, con efecto desde el lunes 9 de noviembre. En su primer discurso público tras el nombramiento, Miller prometió “lealtad absoluta” a Trump y afirmó que Estados Unidos no existiría sin él.
Trump en más de una ocasión ha bromeado sobre una posible presencia de Rubio en territorio cubano para concretar una negociación enfocada a un cambio político en la Isla.
En mayo, Trump planteó acercar el portaaviones USS Abraham Lincoln a unas 100 yardas de las costas cubanas una vez concluidas las operaciones militares estadounidenses contra Irán.
En septiembre, durante la semana de la Asamblea General de Naciones Unidas, sugirió dejar al secretario en la Isla desde un portaaviones. El 23 de octubre retomó la idea en Fort Myers, Florida, donde imaginó buques estadounidenses a unas 50 yardas del litoral y a Rubio encargado de “cerrar el acuerdo”.
El 27 de octubre, en Corpus Christi, Texas, incorporó el paracaídas a esa secuencia. Tras llamar a Rubio al escenario entre aplausos, declaró: “Lo vamos a lanzar en paracaídas, simplemente lo dejamos caer y él lo resolverá”.
