
Yixmara Osorio Garcés tenía solo 16 años cuando fue asesinada el 18 de enero del 2000 en plena vía pública frente a la Embajada de China en La Habana, delante del patrullero 670. A 25 años de este horrendo crimen, su familia denuncia que no se hizo justicia.
El periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada expuso esta triste historia en sus redes sociales, exigiendo justicia. Según reporta, el asesino fue Leonid León Montano, residente en Alamar (edificio 651, apto. 1, zona 18), quien le propinó siete puñaladas a la adolescente.
El comunicador denunció irregularidades en el proceso que llevaron a la impunidad: “Lejos de recibir la condena ejemplar que el crimen exigía, la justicia cubana permitió que el caso se manipulara: un funcionario del Tribunal Supremo, identificado como Rosendo, modificó el expediente 464/00 de asesinato a homicidio, lo que redujo drásticamente la pena”.
De acuerdo con Mayeta, el testimonio del padrastro de la víctima, Parra, trabajador del Consejo de Estado, no fue tomado en cuenta durante el juicio. Finalmente, el asesino recibió solo una sanción mínima de 8 años, pero “apenas año y medio después ya estaba en libertad condicional, con beneficios que nunca debió obtener”.
“Han pasado más de dos décadas y la herida sigue abierta: la familia de Yixmara denuncia que el proceso judicial estuvo amañado, protegiendo a los victimarios y dejando en la indefensión a la víctima”, concluyó el periodista.
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La violencia contra las mujeres en Cuba alcanza niveles preocupantes que las autoridades han intentado minimizar: en 2023, los tribunales cubanos procesaron 110 mujeres asesinadas por pareja o expareja, de las cuales 60 casos fueron reconocidos “por motivos de género” y 50 casos aunque cometidos por parejas no recibieron ese agravante, reportó Infobae.
Durante 2024, el Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género registró 76 mujeres asesinadas en juicios realizados ese año, cifra que equivale a una tasa de 1,79 por cada 100.000 mujeres. De esos casos, 55 fueron cometidos por parejas o exparejas. La mayoría de los asesinatos ocurrieron dentro del hogar de la víctima y el perfil que se repite corresponde a mujeres entre 20 y 44 años.
Además, plataformas independientes estiman que los feminicidios reales pueden estar subregistrados, pues solo cuentan los casos que llegan a juicios y se reconocen públicamente, por lo que la gravedad del problema sería mayor.
La falta de tipificación legal del feminicidio es una de las críticas clave: aunque en los informes oficiales se habla de “asesinatos de mujeres por razones de género” u “homicidios intencionales”, el término “feminicidio” no está formalmente incorporado en el Código Penal cubano, lo que impide muchas veces aplicar agravantes o sanciones más adecuadas.

