
El exvicepresidente argentino, Carlos Ruckauf, ha encendido un intenso debate al comparar a Nicolás Maduro con Osama Bin Laden, sugiriendo que, al igual que el líder de Al Qaeda, al mandatario de Venezuela podría ser “extraído” de su país por fuerzas militares estadounidenses o ejecutado.
Según Ruckauf, los Estados Unidos tienen una base legal similar a la que usaron para la captura de Bin Laden, lo que les permitiría intervenir en Venezuela y derrocar al régimen de Maduro, al calificarlo como un “peligro para la seguridad nacional” y un “terrorista”.
En la televisión argentina, Ruckauf explicó que la posibilidad de una intervención está respaldada por una orden judicial estadounidense que solicita la captura de Maduro, lo que podría facilitar una operación militar. Según el exvicepresidente, la intervención de Estados Unidos contaría con el respaldo del presidente legítimo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, reconocido por Washington.
“Estados Unidos ya tiene la autorización para intervenir, como ocurrió en el pasado con Pakistán y Bin Laden”, afirmó Ruckauf. La intervención podría ser precedida por el despliegue de fuerzas militares, incluyendo buques de guerra y aviones avanzados, que ya se encuentran en las cercanías de Venezuela. Ruckauf sugirió que este despliegue de fuerzas militares tiene como objetivo realizar una “operación de extracción” de Maduro.
Otro punto destacado es el papel de la oposición venezolana en este escenario. La figura de María Corina Machado, líder del gobierno legítimo de Venezuela según Estados Unidos, podría ser clave. El analista mencionó que la exdiputada y su movimiento político tienen un papel importante en la legitimación de un futuro gobierno en Venezuela. Machado, quien ha sido una figura central de la oposición, podría liderar el gobierno tras la caída de Maduro.
Según Ruckauf, con el apoyo de Machado, la oposición podría facilitar una transición pacífica tras la remoción de Maduro, similar a lo que ocurrió en otros países con intervenciones militares extranjeras. “La oposición venezolana tiene un papel fundamental, especialmente Machado, quien podría formar parte del nuevo gabinete que reemplace a Maduro”, agregó.
En cuanto al despliegue militar estadounidense, se destacó que las fuerzas armadas de EEUU ya han comenzado a rodear Venezuela. Se han enviado seis buques de guerra, dos submarinos misilísticos y aviones F35 de última generación a la región. Estos equipos están ubicados cerca de las costas de Guyana y Puerto Rico, con la capacidad de realizar una intervención rápida y eficaz. Esa movilización cuesta millones de dólares al día y Donald Trump no la ordenaría sin antes tener un objetivo claro y una disposición a ejecutar las acciones.
La presencia militar de EEUU en la región refleja la seriedad con la que se toma la posible operación. “No solo ha desplegado fuerzas en la zona, sino que también ha preparado la infraestructura necesaria para una intervención inmediata. Lo único que no se puede saber con precisión es la fecha”, explicó Ruckauf.
La reacción de Nicolás Maduro ante la llegada de las fuerzas estadounidenses a las aguas territoriales venezolanas es incierta. Según Ruckauf, Maduro podría resistir la intervención, rendirse o incluso intentar exiliarse en Cuba. Además, se mencionó que hay fricciones dentro de las fuerzas armadas venezolanas, con algunos militares dispuestos a rebelarse contra el régimen de Maduro.
Ruckauf destacó que la situación dentro del ejército venezolano es crítica, con sectores que apoyan a la oposición y otros que siguen leales a Maduro. Esto podría complicar la resistencia del régimen ante la inminente intervención.
El exvicepresidente también trazó paralelismos con otras intervenciones militares de Estados Unidos, como la de Panamá en 1989, cuando las fuerzas estadounidenses derrocaron al dictador Manuel Noriega. Este tipo de intervenciones ha sido clave para derrocar a regímenes considerados peligrosos para la seguridad nacional de EEUU.
“Si Estados Unidos logra una intervención en Venezuela, será un proceso similar al que vivió Noriega en Panamá”, comentó. “La comunidad internacional puede ver una repetición de lo que ocurrió con otros dictadores, donde el objetivo es desmantelar los grupos narcotraficantes que sostienen el régimen”, añadió.
La situación en Venezuela se enmarca en un contexto regional de tensiones crecientes, con aliados de Estados Unidos como Guyana y Colombia involucrados en el cerco a Maduro. De hecho, Guyana ha sido un actor clave en la estrategia de Washington para presionar al régimen venezolano. Además, países como Brasil y Colombia también han mostrado signos de distanciamiento respecto al gobierno de Maduro, lo que ha favorecido la posición de Estados Unidos.