
La falta de efectivo en Cuba ha llegado hasta los hospitales. En Sancti Spíritus, el Hospital Pediátrico Provincial José Martí Pérez habilitó una oficina de Cadeca dentro de sus instalaciones para que sus trabajadores puedan retirar sus salarios sin tener que acudir a bancos o cajeros.
La solución refleja las dificultades que persisten para disponer de dinero depositado en las cuentas entre la falta de efectivo que azota Cuba y, aunque parece una buena alternativa, los usuarios cuestionan cuánto durará antes de que también se quede sin efectivo.
La medida beneficia especialmente a los empleados de áreas como Cuidados Intensivos y el salón de operaciones, cuyos horarios les dificultan salir del centro durante la jornada. El servicio está destinado exclusivamente al personal del hospital y permite que los trabajadores reciban su salario en efectivo al terminar sus turnos.
La información fue difundida inicialmente por el periódico oficialista Escambray y posteriormente confirmada por medios locales. Según declaraciones del director del centro, Ramón Aquino Lorenzo, la iniciativa surgió a partir de las dificultades que enfrentaban los trabajadores para llegar a las sucursales bancarias en horario de atención.
El problema no se limita al horario. En los últimos meses, conseguir efectivo se ha convertido en una gestión cada vez más complicada para trabajadores, jubilados y otros clientes bancarios.
En La Habana, por ejemplo, se han registrado largas filas desde la madrugada para intentar retirar dinero de cuentas personales, mientras en otras provincias las autoridades han reconocido dificultades para reunir el efectivo necesario para cubrir salarios y pensiones.
En Sancti Spíritus, la situación también está relacionada con las limitaciones de la bancarización impulsada por el Gobierno desde 2023. Datos divulgados durante 2026 indican que apenas el 3,77 % de las transacciones realizadas en Cuba se efectúan por vías digitales, mientras que menos del 10% de los negocios privados espirituanos aceptan transferencias de manera habitual.
Esto mantiene al efectivo como una necesidad cotidiana incluso para personas que cobran mediante tarjetas bancarias. El problema es que el dinero puede aparecer acreditado en una cuenta sin que exista una vía sencilla para convertirlo en billetes.
La contradicción se hizo más evidente en julio, cuando el Banco Central de Cuba suspendió temporalmente el límite de 5.000 pesos para determinados cobros y pagos en efectivo. La propia disposición reconoció que la decisión estaría vigente hasta que las condiciones del país permitieran restablecer las restricciones.
La crisis también ha obligado a buscar soluciones fuera del esquema bancario convencional. La apertura de la Cadeca dentro del pediátrico constituye un ejemplo: en lugar de que el trabajador se adapte a las limitaciones de bancos y cajeros, el servicio financiero fue trasladado hasta su lugar de trabajo.
El modelo ya tenía un antecedente en Sancti Spíritus. Desde finales de 2023, funciona otro punto de Cadeca en el Hospital General Camilo Cienfuegos, y la entidad estudia extender este tipo de servicio al sector educacional.
Sin embargo, incluso Cadeca enfrenta las consecuencias de la crisis energética. Su dirección provincial reconoció que una de sus sucursales en el bulevar de la ciudad todavía no cuenta con respaldo solar para mantener las operaciones durante los apagones.
Así, una medida presentada como una facilidad para los trabajadores termina mostrando la dimensión de un problema más amplio: en Cuba, cobrar un salario depositado en el banco puede requerir hacer una fila, encontrar un cajero con efectivo o, como ocurre ahora en este hospital, disponer de una oficina bancaria dentro del propio centro laboral.