
María Teresa Pina, una de las actrices más respetadas de Cuba, compartió sus inquietantes reflexiones sobre la situación del país durante su participación en el pódcast La Familia Cubana en Miami, Estados Unidos.
En sus declaraciones, la actriz hizo una fuerte crítica a la realidad que atraviesa Cuba, poniendo énfasis en la desaparición de los espacios de aventura en la televisión nacional, un fenómeno que, según ella, está estrechamente relacionado con el control del régimen comunista sobre los medios de comunicación.
El fin de las aventuras en la televisión cubana
Pina abordó cómo los medios estatales, como la televisión, se han convertido en instrumentos de propaganda del régimen, sin dejar espacio para otras narrativas que no se alineen con sus intereses.
En su opinión, el “espacio de aventura” en la TV cubana desapareció debido a la intolerancia al error y la falta de libertad para explorar otros géneros y enfoques. La actriz lamentó cómo, en lugar de fomentar la admiración, han prevalecido la envidia y la lucha entre generaciones en la sociedad cubana, socavando los valores humanos.
“Me parece muy terrible que el mundo entero conozca de esto y esté callado. Lo que está pasando en Cuba es terrible. Y cubano que se respete tiene que sentir un dolor y una ira con que estén matando a tu pueblo poquito a poco”, afirmó Pina, refiriéndose a la situación de despersonalización que sufre la población debido al daño antropológico que, según ella, está siendo infligido al pueblo cubano.
Un daño irreversible para la sociedad cubana
Pina explicó que este daño es “irreversible” y que muchas personas que emigran no logran adaptarse a la sociedad que las acoge. “El daño que tienen es tan fuerte que quieren tener eso mismo que tienen allá, con todo lo que hay acá”, agregó.
Lo anterior, en alusión al impacto negativo de la ideología comunista en el comportamiento y la mentalidad de los cubanos, que, a pesar de tener oportunidades en el exterior, no logran liberarse de las cadenas mentales impuestas por el régimen.
En el pódcast, Pina también reflexionó sobre el silencio de muchos que prefieren callar ante la represión, aunque expresó su comprensión de que quienes no tienen la capacidad de alzar la voz deberían optar por irse y no pretender seguir siendo parte de un sistema que destruye sus raíces culturales. “Si no vas a decir nada, vete, no quieras aparecer”, señaló.
La carrera de María Teresa Pina: una vida dedicada al arte
María Teresa Pina es reconocida por su destacada trayectoria en el teatro, la televisión y el cine cubano. Nacida en Ciego de Ávila, su carrera comenzó en su ciudad natal, donde integró el grupo de teatro local durante 15 años, destacándose principalmente en comedias.
A lo largo de su carrera, Pina se consagró en obras de monólogos y personajes complejos, como su interpretación en El elogio de la locura, que la consolidó como una de las grandes actrices del subgénero en Cuba.
En televisión, Pina es especialmente recordada por su papel protagónico en la telenovela Oh, La Habana, donde interpretó a Lucrecia, una madre cubana luchando por sacar adelante a sus hijos en condiciones de pobreza.
Otros papeles destacados en telenovelas como El eco de las piedras y El balcón de los helechos marcaron su impronta en la pantalla cubana, demostrando su capacidad para interpretar personajes profundamente humanos y conmovedores.
Aunque su incursión en el cine fue menos frecuente, Pina participó en varios proyectos importantes, como Rosa la China y Siempre La Habana, donde su talento no pasó desapercibido. Su legado como una de las grandes actrices cubanas sigue vivo gracias a su capacidad de adaptación y su pasión por el arte.