
El traslado de los 900 pasajeros afectados por el descarrilamiento del tren Santiago de Cuba-La Habana concluyó durante la mañana de este miércoles 3 de junio, luego del accidente ocurrido cerca de la medianoche anterior en el kilómetro 669 de la Línea Central, próximo al poblado de Omaja, en la provincia de Las Tunas.
El incidente involucró al Tren No. 12, integrado por 11 coches de pasajeros, de los cuales cinco salieron de la vía sin provocar lesiones entre viajeros ni tripulantes, según informaron autoridades del Ministerio de Transporte y del Gobierno provincial.
La evacuación se realizó mediante ómnibus con apoyo de la provincia de Holguín. Los pasajeros continuaron viaje hacia distintos destinos del centro y occidente del país. También recibieron atención las 23 personas que aguardaban la llegada del tren en la estación central de Las Tunas.
La gobernadora tunera, Yelenis Tornet Menéndez, explicó que las operaciones de traslado comenzaron durante la madrugada del 3 de junio y se mantuvieron hasta completar la salida de todos los viajeros.
Por su parte, Reynaldo Reyes Silva, delegado del Ministerio de Transporte en la provincia, aseguró que pasajeros y trabajadores ferroviarios recibieron asistencia constante desde el momento del accidente.
El siniestro ocurrió a las 21:16 horas del 2 de junio, cuando la locomotora 52566 cubría la ruta habitual entre Santiago de Cuba y La Habana. El convoy circulaba por el Apartadero de Cruces Sabanazo, en Omaja, municipio de Majibacoa, cuando cinco vagones se descarrilaron por causas que aún permanecen bajo investigación.
Tras conocerse el hecho, acudieron al lugar dirigentes del Partido Comunista de Cuba, autoridades gubernamentales de Las Tunas, especialistas ferroviarios y efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria junto a otros órganos del Ministerio del Interior.
Las fuerzas desplegadas organizaron el transbordo y garantizaron la protección de los pasajeros durante la madrugada.
Personal sanitario del municipio de Majibacoa, con apoyo de la Dirección Provincial de Salud Pública, permaneció en la zona para ofrecer atención médica preventiva. Las autoridades reiteraron que no se reportaron daños físicos ni situaciones de gravedad entre los ocupantes del tren.