
Leo Joseph Govoni, fundador de una organización sin fines de lucro en el condado de Pinellas, y su contador John Leo Witeck han sido acusados de orquestar un fraude millonario que resultó en la quiebra de una entidad dedicada a proteger fondos de personas con discapacidades.
Un gran jurado federal en Florida ha imputado a los dos hombres por desviar más de $100 millones de dólares destinados a personas con necesidades especiales, lo que ha generado indignación total en la sociedad.
Según la acusación revelada esta semana por la Oficina del Fiscal Federal del Distrito Medio de Florida, los imputados enfrentan múltiples cargos, entre ellos conspiración para cometer fraude electrónico y postal, lavado de dinero, fraude bancario y falsedad en procesos de bancarrota. Si son hallados culpables, podrían enfrentar varias décadas de prisión.
Desvío de fondos y manipulación contable
El caso se centra en el Center for Special Needs Trust Administration (CSNT), una organización fundada por Govoni en 2000 con el objetivo de administrar fideicomisos especiales para personas con discapacidades. Estos fideicomisos permiten que los beneficiarios, como aquellos que han recibido compensaciones judiciales por lesiones, sigan recibiendo asistencia gubernamental, como Medicaid y SSI.
De acuerdo con los fiscales, Govoni y Witeck desviaron sistemáticamente fondos de los fideicomisos entre 2009 y 2024, utilizando el dinero para financiar un estilo de vida lujoso. A través de la manipulación de estados contables, los acusados enviaban extractos bancarios falsificados a las víctimas y sus familias para ocultar su fraude.
Los acusados no solo desviaron los fondos para sus propios intereses, sino que también utilizaron los recursos para comprar propiedades, realizar viajes en jet privado y hacer inversiones, como la compra de una cervecería.
Según los documentos judiciales, estas acciones fueron posibles gracias al uso de nuevos fondos de clientes para cubrir las solicitudes de dinero de los beneficiarios de los fideicomisos.
La gravedad del fraude fue subrayada por el fiscal federal Gregory W. Kehoe, quien calificó el esquema de “inconcebible”. Otros funcionarios federales, como el director asistente del FBI, Jose A. Pérez, y el inspector general adjunto del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Christian Schrank, también expresaron su indignación, resaltando que este tipo de fraude traiciona la confianza de la comunidad y daña a las familias más vulnerables.
El caso, que involucra una extensa trama de fraude y lavado de dinero, podría tardar años en llegar a juicio debido a su complejidad. Las autoridades federales han decidido mantener a Govoni bajo prisión preventiva, debido a su conducta continua de fraude, incluso después de que se le ordenara detener la venta de activos.