
La crisis energética que afecta a Cuba ha llevado a las agencias de envío especializadas en transportar carga hacia la Isla a suspender temporalmente el servicio de traslado de productos congelados.
Esta medida busca garantizar la seguridad y calidad de los envíos, evitando que los productos sufran deterioros durante el proceso de transporte debido a la escasez de combustible.
La falta de suministro estable de combustible ha afectado gravemente los tiempos de entrega y la capacidad de mantener la temperatura adecuada en los camiones refrigerados, esenciales para transportar productos como muslos de pollo, carne de cerdo, embutidos, quesos y mariscos.
Estos productos, que habitualmente se envían desde Miami a varias provincias cubanas, requieren un sistema de refrigeración constante que actualmente, bajo las complejas condiciones de Cuba son imposibles de garantizar.
La crisis de combustible no es aislada. Cuba depende en gran medida de las importaciones de hidrocarburos, y el fin de las recepciones de petróleo extranjero ha puesto al país al borde del colapso energético. Se estima que las reservas de combustible solo alcanzan para unos 15 o 20 días. Sin embargo, con las medidas de extremo control, similar a la Opción Cero del periodo especial de 1990, las reservas pudieran rendir un poco más.
Por el momento no se espera la llegada de combustible importado a puertos cubanos. El pasado 29 de enero el presidente Donald Trump amenazó con imponer aranceles a aquellos países o empresas que suministren petróleo a Cuba.
Alimentos permitidos y prohibidos para entrar a Cuba
Según la normativa vigente, la entrada de ciertos alimentos a Cuba, tanto como equipaje acompañado como carga, está libre de aranceles, siempre y cuando se cumpla con ciertas condiciones establecidas por las autoridades cubanas.
La Aduana de Cuba permite la entrada de alimentos entre los que se encuentran las conservas de carne y pescado, productos lácteos sellados, cereales y derivados, alimentos para bebés, productos de panadería, café, té, condimentos, especias, chocolates y dulces, siempre que estén en su empaque original y sin alteraciones.
Por otro lado, se prohíbe la entrada de ciertos productos, como carnes frescas y embutidos, frutas y verduras frescas, productos caseros sin etiquetado adecuado y alimentos perecederos que no cuenten con el embalaje necesario para su conservación.
Entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones de EEUU a Cuba sumaron 443.89 millones de dólares, lo que representa un incremento del 13.2% respecto al mismo período del año anterior. Este crecimiento ha sido impulsado por la reactivación del sector privado en Cuba, particularmente a través de la exportación de vehículos y equipos para empresas privadas, con un valor acumulado superior a los $217 millones desde 2022.