
El 24 de enero de 2026, un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) disparó y mató a un inmigrante durante una operación dirigida contra un individuo buscado por un crimen violento en Minneapolis, Minnesota. Este tiroteo mortal marca la séptima víctima fatal en incidentes similares desde que comenzó la administración de Donald Trump, en medio de un endurecimiento de las políticas migratorias en el país.
A las 9:05 a.m. hora central, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitió un comunicado oficial detallando los hechos: agentes de la Patrulla Fronteriza realizaban una operación de control en Minneapolis para capturar a un inmigrante ilegal requerido por agresión violenta.
La operación inició cuando un individuo armado con una pistola semi-automática de 9 mm se acercó a los agentes. Según el reporte, los oficiales intentaron desarmarlo, pero el sospechoso se resistió violentamente. Ante la amenaza, el agente de CBP disparó en defensa propia. A pesar de los esfuerzos de los paramédicos por salvar al hombre, fue declarado muerto en el lugar.
BREAKING: DHS statement to @FoxNews re: the Border Patrol shooting of an armed subject in Minneapolis today:
“At 9:05 AM CT, as DHS law enforcement officers were conducting a targeted operation in Minneapolis against an illegal alien wanted for violent assault, an individual…
— Bill Melugin (@BillMelugin_) January 24, 2026
El sospechoso, que no llevaba identificación, también portaba dos cargadores completos, lo que sugiere que su intención era causar un daño significativo a las fuerzas de seguridad. Las autoridades federales han defendido el uso de la fuerza, argumentando que los agentes actuaron en defensa propia, temiendo por sus vidas y por la seguridad de otros civiles.
La situación generó una gran movilización en la ciudad, con aproximadamente 200 manifestantes que llegaron al lugar, lo que resultó en enfrentamientos con la policía. Se desplegaron medidas de control de multitudes para garantizar la seguridad tanto de los agentes como de los civiles.
El FBI ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del tiroteo ocurrido el 24 de enero de 2026. Las autoridades federales sostienen que el uso de la fuerza fue necesario para neutralizar una amenaza inminente, pero la presión sobre el gobierno y la administración de ICE continúa creciendo.
Este tiroteo mortal es el más reciente de una serie de incidentes en los que agentes de inmigración han disparado contra migrantes en operaciones de control. Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el 20 de enero de 2025, los agentes de ICE y CBP han estado involucrados en al menos seis muertes directas como resultado de tiroteos en operativos durante redadas migratorias. Además, se han reportado más de 27 tiroteos durante este período, la mayoría de los cuales no fueron fatales.
El caso de Renee Nicole Good y otros incidentes mortales
Un caso ampliamente difundido ocurrió el 7 de enero de 2026, cuando Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, fue asesinada por un agente de ICE en Minneapolis, después de que supuestamente intentara atropellar a los oficiales con su vehículo. Las autoridades federales afirmaron que el uso de la fuerza fue justificado, pero el alcalde de la ciudad calificó el tiroteo como “irresponsable”.
Además, el 3 de enero de 2026, el cubano Geraldo Lunas Campos, quien estaba bajo custodia de ICE en Texas, murió después de un altercado con varios guardias en su celda de aislamiento. La autopsia reveló que la causa de la muerte fue compresión del cuello y el torso. Murió por asfixia. El resultado forense contradice la versión inicial de las autoridades.