
Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fue acusado el viernes 30 de octubre de 2026 de atropellar intencionalmente a un inmigrante mexicano durante una operación realizada el pasado 10 de octubre en Houston, Texas. Mario Alberto Morales, de 33 años, enfrenta un cargo de agresión agravada con un arma mortal después de que investigadores analizaran grabaciones que contradicen la versión inicial del Gobierno federal.
Según informaron Telemundo y Univision, la Fiscalía del condado de Harris presentó la acusación contra Morales, quien conducía una camioneta Jeep Grand Cherokee sin distintivos policiales. La víctima, Miguel Parra Hernández, de 48 años, trabajaba en la construcción y llevaba más de tres décadas viviendo en Estados Unidos.
Video del atropello contradice la versión inicial de ICE
Los hechos ocurrieron cuando agentes migratorios perseguían una camioneta Chevrolet Silverado. Parra Hernández y otro ocupante abandonaron el vehículo y comenzaron a correr. Las cámaras de seguridad muestran que Morales cruzó un separador vial y dirigió su automóvil hacia el mexicano, quien cayó al suelo tras recibir el impacto.
El fiscal Sean Teare aseguró que las grabaciones respaldan la acusación de una maniobra deliberada. En el material captado por la cámara corporal, Morales reconoce haber golpeado al inmigrante con su vehículo. Sin embargo, ICE sostiene que fue un accidente y acusa a las autoridades locales de motivaciones políticas.
El inmigrante atropellado continúa bajo custodia de ICE
Parra Hernández sufrió fracturas en la pierna y la cadera que requirieron intervenciones quirúrgicas. Aunque permanece en rehabilitación, sigue bajo custodia migratoria y enfrenta un proceso de deportación. Su abogada, Kim Bruno, reclama su liberación para que pueda recuperarse y colaborar con la investigación.
La permanencia bajo custodia migratoria también afecta a ciudadanos cubanos. Uno de ellos, Alexis Malagón, llevaba más de un año detenido pese a contar con autorización de trabajo vigente hasta 2029.
La Fiscalía confirmó que el trabajador no tenía antecedentes penales ni una orden previa de expulsión. Otro elemento cuestionado es que dos testigos del atropello fueron deportadas, situación que podría complicar su participación en el procedimiento judicial.
En otro caso reciente, una jueza federal de Nevada ordenó liberar al cubano Yunior Roldán al considerar que las autoridades no habían justificado suficientemente la prolongación de su detención.
El operativo de ICE buscaba a un hombre fallecido
La investigación también reveló irregularidades sobre el objetivo de la operación. ICE difundió la fotografía de un supuesto fugitivo, pero representantes de la organización FIEL denunciaron que correspondía a un hombre fallecido en 2017. Su familia presentó documentos para acreditar la muerte.
La defensa de Morales, encabezada por Michael Wynne, insiste en que el funcionario intentaba esquivar otro vehículo. Además, cuestiona la autoridad de una Fiscalía estatal para procesar a un agente federal por actuaciones realizadas durante sus funciones.
Morales fue apartado de sus labores operativas mientras avanza el caso. Al anunciarse la imputación, todavía no estaba detenido y las autoridades preparaban una orden de arresto. El delito atribuido contempla una condena de entre dos y 20 años de prisión.
El caso ha generado cuestionamientos sobre la preparación de los agentes migratorios y el uso de la fuerza durante las detenciones. Mientras la Fiscalía defiende la investigación, los familiares de Parra Hernández exigen justicia y su liberación para continuar el tratamiento médico.