
Después de tres años en ligas menores, el pelotero cubano César Prieto, quien protagonizó una espectacular fuga del equipo Cuba en West Palm Beach en 2021, fue llamado a Grandes Ligas por los Cardenales de San Luis, según reportó el periodista Francys Romero.
Tras un largo recorrido en las Ligas Menores, Prieto finalmente recibe su oportunidad en las grandes ligas a los 26 años. El joven cubano firmó con los Baltimore Orioles en 2022 y desde hace tiempo viene demostrando un increíble progreso en ligas menores.
A su paso por la sucursal triple A de San Luis, batea .293 con 44 home runs (HR). A sus 26 años, el llamado a la MLB representa el momento más feliz de su carrera en lo que es una “verdadera historia de perseverancia”.
Al decir de Romero, el jugador de cuadro oriundo de Cienfuegos había hecho méritos suficientes para ser subido a la MLB con anterioridad, pero la gerencia de San Luis no lo hizo hasta ahora.
Los Cardenales, que van en cuarto lugar de la división central de la Liga Nacional y separados a 17 juegos del líder, ya no tienen posibilidad alguna de clasificar a los play-offs. Es en esta época cuando empiezan los movimientos internos en el roster para probar nuevas figuras y le ha llegado la hora a Prieto.
El cubano comenzó su carrera profesional a los 22 años y, tras haber jugado cuatro temporadas en la liga nacional de Cuba, tomó la decisión de quedarse en Estados Unidos durante un viaje con el equipo Cuba al sur de la Florida para un torneo preolímpico.
Fue entonces cuando los Orioles lo firmaron con un bono de $650.000, y en 2022 comenzó su carrera con la filial High-A. Posteriormente, en el intercambio que involucró al lanzador Jack Flaherty, Prieto fue transferido a los St. Louis Cardinals en el 2023.
A pesar de una temporada 2023-2024 con números menos espectaculares en Triple-A, Prieto tuvo una destacada actuación en su tercera temporada con los Cardinals, registrando un promedio de .295/.359/.448, 9 home runs y 11 robos en 449 apariciones al plato. Con un impresionante contacto de bate, ha logrado un promedio de ponches por debajo del 15.2%, una habilidad rara en los jugadores actuales.
Según los especialistas, el bateador zurdo se ha destacado por su agresiva técnica ofensiva y su capacidad para hacer contacto, aunque no ha demostrado ser un gran bateador de poder. Tiene gran versatilidad a la defensa, lo cual le ha permitido jugar en varias posiciones del infield, como segunda base, tercera base y shortstop. Es probable que los Cardenales lo prueben como segunda base.