
Según un reportaje del portal independiente 14yMedio, al menos 11 cubanos fueron arrestados en Matanzas por el cargo de mercenarismo, debido a que intentaron participar en la guerra de Ucrania. Todos ellos pueden recibir sentencias de hasta 30 años prisión.
Entre los detenidos se encuentran antiguos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y otros individuos con formación militar o paramilitar. El medio independiente obtuvo esta información a través de un hombre llamado Eduardo, quien fue detenido por la misma acusación, pero liberado en mayo pasado al pasar más de un año en el Combinado Sur.
Este individuo tuvo la mala fortuna de comprar un pasaje a Rusia, incluido en el mismo vuelo que iban a abordar los procesados que tenían las intenciones de sumarse al conflicto iniciado por una invasión del ejército ruso desde febrero de 2022.
Aunque Eduardo negó conocer a los otros detenidos, las autoridades comunistas no le creyeron en un principio y también fue encarcelado en una celda con tres miembros del grupo que iba a viajar a la nación euroasiática.
Según las investigaciones, la red de reclutamiento estaba liderada por un oficial apodado “El Maestro”, quien formaba parte de un equipo paramilitar de artes marciales vinculado a las FAR.
Este oficial, cuya identidad está siendo resguardada, habría gestionado vuelos, trámites y conexiones para enviar cubanos a luchar en el conflicto. Aunque “El Maestro” no está detenido junto a los demás, su proceso judicial se lleva a cabo en paralelo desde la prisión de Canaleta en Jovellanos.
Uno de los detenidos, Amaury, exmiembro del Ministerio del Interior, tenía formación como francotirador y trabajaba como chofer en las FAR. Otro de los arrestados, conocido como Tasé, es de Baracoa y afirmaba viajar a Rusia para participar en un “intercambio cultural”.
Sin embargo, los testimonios y las pruebas apuntan a que todos los detenidos tenían conocimiento de la situación y participaron activamente en la organización del viaje hacia la guerra.
Entre 2023 y 2024, al menos 1.028 cubanos firmaron contratos con las Fuerzas Armadas de Rusia para participar en la invasión, según el proyecto “Quiero Vivir” respaldado por el Ministerio de Defensa de Ucrania y la Dirección Principal de Inteligencia. Este reclutamiento es parte de una estrategia del Kremlin para reforzar su ejército con extranjeros, especialmente cubanos, además de personas de Nepal, Sri Lanka y Asia Central.
El gobierno ucraniano estima que hasta 20.000 cubanos podrían haber sido reclutados por Rusia durante el periodo mencionado, atraídos por salarios significativamente más altos que los que se pagan en Cuba. Estos mercenarios fueron prometidos con trabajos en sectores como la construcción y la seguridad en Rusia, con sueldos que oscilaban entre 2.000 y 2.500 dólares mensuales.
El fenómeno de reclutamiento cubano comenzó a revelarse públicamente en el verano de 2023, cuando dos jóvenes cubanos denunciaron en redes sociales que habían sido engañados por Rusia con ofertas de empleo, pero terminaron siendo forzados a luchar en Ucrania.
En septiembre de 2023, las autoridades cubanas anunciaron la detención de 17 personas relacionadas con una red de tráfico de cubanos reclutados para las fuerzas rusas. Sin embargo, poco después, varios de los detenidos fueron liberados sin cargos, y el gobierno cubano no ha vuelto a abordar el tema públicamente, dejando en la incertidumbre la situación de estos mercenarios cubanos involucrados en la guerra.