
Una donación de Alemania destinada a campesinos de Majibacoa, en la provincia de Las Tunas, concluyó su primera fase de entrega con la distribución de motos eléctricas y sistemas de riego para impulsar la producción de alimentos.
Todos los recursos fueron destinados por la organización humanitaria Pan para el Mundo, de la Iglesia Evangélica Alemana. La ayuda fue canalizada por el Centro de Intercambio y Referencia Iniciativas Comunitarias, SERIC, dentro del proyecto de empoderamiento femenino y juvenil para la dinamización económica y productiva de ese municipio.
La entrega se realizó en la finca de los hermanos Velázquez, donde fueron descargados los recursos de importación destinados a productores destacados de ese territorio.
Según la información divulgada, los equipos buscan responder a dos problemas concretos del campo cubano: la falta de combustible y los largos periodos de sequía que limitan las cosechas durante buena parte del año.
Los beneficiarios también destacaron la utilidad de las motos eléctricas incluidas en la donación. Consideran que ese medio de transporte resulta importante en el actual contexto cubano, marcado por la escasez de combustible. En su criterio, contar con movilidad propia facilita las labores agrícolas y permite sostener mejor el trabajo cotidiano en las fincas.
Uno de los beneficiarios explicó que el sistema de riego representa un recurso decisivo para el municipio y para cada productor. Según dijo, en esa zona de Las Tunas los periodos secos son extensos y, sin ese apoyo, las cosechas resultan mínimas. También sostuvo que con el riego es posible aprovechar tierras que antes quedaban improductivas durante meses.
El productor añadió que cinco campesinos recibieron sistemas de riego para unas cuatro hectáreas, lo que consideró importante para aumentar la producción de hortalizas, frutas y vegetales. Afirmó además que un equipo de este tipo puede duplicar o triplicar los resultados en el campo, en medio de la actual situación del país.
De acuerdo con la prensa oficialista local, la donación de Alemania no se limita al respaldo directo a los productores, sino que también contempla beneficios para sus familias y para otros sectores vulnerables de la comunidad.
Entre las prioridades del proyecto figuran el apoyo a la alimentación de mujeres embarazadas, el funcionamiento de una miniindustria y la operación de puntos de venta de productos agrícolas.
Pan para el Mundo, la entidad alemana que respalda esta entrega, es una organización de desarrollo y ayuda humanitaria que trabaja contra el hambre, la pobreza y la injusticia social en más de 90 países de África, Asia, América Latina y Europa. En Majibacoa, su aporte quedó enfocado en una meta concreta: dotar de equipos a campesinos seleccionados para aumentar la producción de alimentos.