
Ana de Armas, la reconocida actriz hispano-cubana, ha sido vista recientemente disfrutando de unas lujosas vacaciones junto a su novio Manuel Anido Cuesta en la exclusiva estación de esquí de Gstaad, Suiza.
El destino, conocido por atraer a celebridades, miembros de la realeza y empresarios de alto perfil, ha sido el escenario elegido por la actriz y el hijo del dictador cubano Miguel Díaz-Canel para relajarse en este invierno.
La pareja, que ha acaparado la atención de los medios, fue fotografiada en el reconocido hotel Le Grand Chalet, situado en una colina con vistas panorámicas a Los Alpes y al valle de Saanenland. Con su ambiente acogedor y chic, el hotel ofrece una experiencia exclusiva con precios que oscilan entre los 500 y 800 euros por noche en temporada alta.
Además de las impresionantes vistas, el hotel cuenta con un área de bienestar con sauna, hammam y duchas sensoriales, lo que ha convertido este destino en una parada obligatoria para quienes buscan lujo y confort.
El centro de Gstaad, conocido por sus boutiques de lujo como Louis Vuitton, Prada y Cartier, ha sido el lugar perfecto para que la pareja se deje ver de compras, algo que se ha convertido en una práctica común para la actriz cubana y su pareja. Además, Gstaad también ofrece restaurantes galardonados con estrellas Michelin, ideales para quienes buscan disfrutar de la alta cocina.
El romance entre Ana de Armas y Manuel Anido Cuesta se hizo público en noviembre de 2024, cuando fueron fotografiados juntos en Madrid, disfrutando de una cena en el restaurante italiano Numa Pompilio. En ese encuentro, ambos mostraron una gran complicidad, acompañados de la perrita de Ana, Salsa. Desde ese momento, la pareja ha sido vista en diversos puntos de la capital española, generando especulaciones sobre su relación.
Manuel Anido Cuesta, de 27 años, es hijo de Lis Cuesta Peraza y José Anido Pérez, y trabaja como asesor del Gobierno cubano. Su figura se ha hecho más visible en el ámbito político tras acompañar a su madre y al presidente cubano en varias giras internacionales, incluida una visita al Papa Francisco en el Vaticano.
El viaje de Ana de Armas a Gstaad, junto a Anido Cuesta, ha desatado una ola de críticas, especialmente en el contexto de la situación política de Cuba. Eugenia Gutiérrez, periodista y activista por los derechos humanos en Cuba, expresó su indignación: “Uno se puede enamorar de quien quiera, pero hay límites morales y éticos que no deben saltarse. Es una desvergüenza”, refiriéndose a la relación de la actriz con el hijastro del dictador cubano, en un país donde la población vive sumida en la miseria y la represión bajo el régimen de Díaz-Canel.
Este tipo de controversias no es nuevo para Ana de Armas, quien continúa siendo una figura mediática a nivel internacional. Mientras algunos defienden su derecho a llevar su vida personal como deseen, otros critican la desconexión entre su estilo de vida lujoso y la situación que enfrentan millones de cubanos a causa del régimen en la isla. Las vacaciones en Gstaad y el apoyo a la familia del presidente cubano seguirán siendo un tema de debate en las redes sociales.