
La ciudadana Edilia de la Caridad Coloma Arturo, residente del reparto Vista Hermosa en Santiago de Cuba, denunció que lleva casi un año intentando conseguir un calzado ortopédico que le recomendó su médico. La anciana de 68 años se operó de una fractura de cadera y ahora quedó con un pie más corto que el otro, por lo cual necesita de ese calzado especial para comenzar a caminar de nuevo.
Cansada de intentar por todos los canales posibles, escribió al diario oficialista Juventud Rebelde para ventilar su tragedia en la sesión Acuse de Recibo. Según cuenta, en febrero de 2024, a consecuencia de un ataque epiléptico, sufrió una caída que le produjo una fractura de cadera. Al ser operada, no quedó bien y ahora hay diferencia de longitud entre sus piernas.
Coloma describió cómo su hija visitó el taller de calzado ortopédico en enero de 2025, pero fue informada de que la unidad no estaba operando debido a la rotura de un transformador. Luego de varios intentos por obtener información, la hija de Edilia se enteró de que el taller llevaba años sin trabajar y se encontraba en mal estado. “Imagínese cómo me sentí”, expresó Edilia, quien ha sido incapaz de dar sus primeros pasos tras el accidente debido a la falta de atención.
La denuncia de Edilia pone de manifiesto las precarias condiciones en las que operan muchos de los servicios destinados a personas con discapacidades en la provincia. “¿Dónde está la atención a las personas con discapacidades, adultos mayores, niños?”, se pregunta la mujer, quien critica la ausencia de alternativas para aquellos que requieren calzado ortopédico especializado.

En su queja, también señala la contradicción de que las autoridades hayan tomado los datos de los pacientes sin cumplir con sus compromisos de entregar los productos.
La situación ha llevado a Edilia a buscar alternativas por su cuenta. Tras investigar, no encontró ninguna MIPYMES privada dedicada a la fabricación de calzado ortopédico en la región. Incluso se planteó la posibilidad de que los zapateros jubilados o cuentapropistas de la provincia formen una MIPYME para ofrecer estos servicios a los necesitados. Sin embargo, la falta de recursos y materiales adecuados ha impedido que se lleve a cabo esta solución.
El caso de Edilia ha generado preocupación entre otros ciudadanos que enfrentan problemas similares. Muchos residentes de Santiago de Cuba han comenzado a cuestionar por qué las autoridades no han resuelto este problema. Además, surge la interrogante de cómo los trabajadores del taller siguen recibiendo salarios si no están trabajando.
“Cada día envejece más nuestra población y cada vez hay más personas con problemas ortopédicos”, comentó Edilia, quien también recordó que la Constitución cubana menciona la obligación del Estado de ofrecer atención a las personas con discapacidad.
El llamado de Edilia ha puesto sobre la mesa la necesidad urgente de soluciones para la población vulnerable, que ve en el desinterés gubernamental una muestra de la desconexión con las realidades de los ciudadanos. Su denuncia exige respuestas claras de las autoridades cubanas para garantizar la atención médica y el bienestar de aquellos que más lo necesitan.

