- Advertisement -

Ancianos en Cuba revelan sus sueños más simples: helado, pollo frito y un poco de leche

Ancianos cubanos en la extrema pobreza
Ancianos cubanos en la extrema pobreza. (Foto © Yankiel Fernandez – Facebook)

Un grupo de ancianos en Cuba compartió públicamente sus mayores deseos, los cuales, pese a ser tan sencillos, no pueden hacer realidad en el país, como comer helado, beber café o pasear en coche. La iniciativa fue impulsada por Yankiel Fernández, coordinador del Proyecto Humanitario Aliento de Vida, que celebró su décimo aniversario con esta campaña.

En redes sociales, Fernández publicó imágenes de varios adultos mayores sosteniendo carteles con sus peticiones. El objetivo, explicó, es visibilizar las carencias que enfrentan los jubilados en la Isla y movilizar apoyo solidario para que puedan cumplir pequeños anhelos.

El mensaje fue acompañado de un llamado directo: “Si alguno puede ayudar y bendecir a alguno de ellos, estaré poniendo las fotos y sus deseos. El que desee ayudar me escriba al privado”. Fernández compartió incluso un número de WhatsApp para canalizar las contribuciones.

Los deseos de los ancianos reflejan las limitaciones de sus pensiones, insuficientes para cubrir necesidades básicas. Una señora llamada Dulce pidió “tomar helado, tener siempre café, leche”. Otra, identificada como Mercedes, expresó su ilusión de “pasear en coche, ir al Submarino Amarillo, comer pechuga de pollo”.

También aparecieron carteles de hombres mayores. Adriano, por ejemplo, escribió que quería “tomar helado, comer pollo frito, tomar malta con leche”. Mientras tanto, Gladys deseó “comer helado, galleta de soda, refresco de limón”.

Las imágenes, que se han viralizado a través de activistas y comunicadores cubanos, causaron impacto porque exponen que lo cotidiano en otras sociedades, en Cuba se convierte en un lujo inalcanzable para la mayoría de los jubilados. En la Isla, la pensión mínima ronda los 1528 pesos cubanos, equivalentes a menos de cinco dólares en el mercado informal.

El coordinador del proyecto subrayó que la campaña busca “hacer el bien y anunciar el Evangelio”, pero también mostrar la realidad de quienes, después de una vida de trabajo, sobreviven con ingresos que apenas alcanzan para lo elemental.

La precariedad alimentaria en Cuba ha sido documentada por diversas organizaciones independientes. El pollo, la leche y el café escasean o solo se consiguen a precios elevados en el mercado libre, lo que coloca estos productos fuera del alcance de la mayoría de los pensionados.

El coordinador agradeció públicamente a quienes han mostrado interés en colaborar. “Dios toque su corazón y pueda bendecir a los abuelos con cosas tan insignificantes, pero que con sus pensiones resultan imposibles”, escribió.

El gesto generó reacciones entre usuarios en redes sociales, algunos expresando tristeza y otros ofreciendo apoyo directo. Varios internautas señalaron que el testimonio de los ancianos es reflejo de un sistema en el que los adultos mayores quedan desprotegidos.

 

1 Comentario

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Ingrese su nombre

Salir de la versión móvil