
En la tarde de ayer lunes, apareció un cartel en la cerca perimetral de la sede de Inmigración y Criminalística, ubicada en la calle Embil y Sur, en La Habana, que expresaba un claro mensaje de rechazo al presidente cubano Miguel Díaz-Canel.
“Díaz Canel Singao”, dice el cartel compartido en redes sociales por el periodista Mario J. Pentón. Cabe recordar que esta expresión es una de las más usadas por la oposición para referirse al mandatario designado por la cúpula comunista.
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Esta manifestación es una muestra más del creciente descontento popular contra el dictador de turno y el régimen comunista que representa. Aunque las autoridades probablemente borrarán el cartel en un intento por ocultar este acto de protesta, la aparición del mismo refleja el malestar que muchos cubanos sienten hacia la situación política y económica del país.
Es evidente que la población cubana está cansada de la falta de soluciones a los problemas que enfrenta el país, así como las restricciones de libertad y constantes violaciones a los derechos humanos.
Crecimiento de Protestas y Desafíos Directos al Estado
Según el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC), en julio de 2025 se registraron 845 protestas, denuncias y acciones cívicas en Cuba, lo que refleja un creciente descontento con el régimen. De estas, 209 fueron desafíos directos al Estado, lo que marca un aumento significativo en comparación con los 283 casos registrados en junio.
Este repunte en las manifestaciones tiene su origen en la crisis de los servicios públicos y la falta de respuesta institucional ante las demandas de la población. Las recientes declaraciones oficiales, que muchos consideran desconectadas de la realidad nacional, también han sido un catalizador para la indignación popular.
Una de las protestas más significativas se dio en respuesta al X Pleno del Partido Comunista y a la sesión de la Asamblea Nacional, donde la ministra de Trabajo, Marta Elena Feito, afirmó que no existían mendigos en Cuba. Esta declaración provocó una ola de críticas y denuncias que llevaron incluso a su destitución.
Además, el OCC reportó 170 actos de represión, que incluyeron intentos de impedir que opositores asistieran a celebraciones diplomáticas y la represión de conmemoraciones relacionadas con el levantamiento popular del 11 y 12 de julio de 2021.
La crisis de los servicios públicos, que ha resultado en apagones diarios de hasta 30 horas, también generó un fuerte rechazo, con 138 protestas relacionadas con la falta de electricidad y agua.
En varias ciudades del país, como Matanzas, Santiago y La Habana, los ciudadanos respondieron con bloqueos de calles. La indignación también se hizo sentir en las redes sociales, donde se viralizaron decenas de denuncias sobre las condiciones insostenibles que vive la población cubana.

