
La cubana Marlene Carballo, de 52 años, se encuentra acusada por agredir a un niño en la guardería Centro de Aprendizaje Interamericano, de Miami. Según Local 10, este abuso ocurrió cuando ella se desempeñaba como asistente en este lugar, ubicado en el 1521 NW 28th St. del vecindario de Allapattah.
Una cámara de seguridad captó el momento de cuando la mujer forzó al niño, de seis años, a sentarse en una silla, empujando los hombros del menor y golpeándolo en una oreja, además de otros abusos físicos.
La grabación también muestra cómo Carballo obligó al menor a golpearse su propia mano aproximadamente diez veces. Después de esto, fue vista forzando los brazos del niño a bajar entre sus piernas, y más tarde, lo levantó y lo empujó contra un armario, donde nuevamente lo golpeó.
En las imágenes también se puede ver cuando un terapeuta que estaba presente en la guardería fue testigo de lo ocurrido e intervino para detener el abuso. Tras el incidente, esta persona llevó al niño a la oficina de la directora de la guardería y, entre lágrimas, exigió que despidieran a la asistente.
La directora revisó las imágenes de la cámara de seguridad y, luego de confirmarse los hechos, llamó a Carballo a su oficina para informarle que estaba despedida de inmediato. La policía fue alertada y se dirigió a la casa de ella para ponerla bajo custodia.
Durante su arresto, la antillana afirmó que simplemente estaba “sosteniendo” al niño para que no la golpeara. Las autoridades le mostraron imágenes del ataque y, pese a ello, negó la agresión.
Finalmente, Carballo fue trasladada al Centro Correccional Turner Guilford Knight y se le impuso una fianza de 3.000 dólares. De ser encontrada culpable, puede enfrentar hasta 30 años de cárcel, misma cantidad de libertad condicional y deberá pagar una multa de 10.000 dólares.
La condena se debe a que el abuso infantil es considerado un delito grave en Florida y definido por acciones que causan daño significativo o potencial a un menor. Esto incluye agredir de manera agravada a un niño, torturarlo intencionalmente, castigarlo con malicia o mantenerlo encerrado, provocando graves lesiones físicas, discapacidad o desfiguración permanentes.