
La policía de Miami arrestó a una pareja de cubanos por vender artículos falsificados de marcas de lujo en una tienda ubicada en esa ciudad, que era frecuentada por influencers oriundos de la Isla.
El propietario del negocio, Yuri Rafael Velázquez García, de 33 años, fue arrestado junto a Mayrelis Márquez Plans, de 32. Ambos enfrentan cargos por comercializar mercancía falsificada con un valor estimado de más de 500.000 dólares, de haber sido auténtica.
La investigación comenzó en julio, cuando un agente policial detectó publicaciones en Instagram que mostraban bolsos y accesorios, supuestamente de la marca Louis Vuitton, a la venta en una vivienda de Miami Gardens.
La propiedad estaba vinculada directamente a Velázquez, lo que llevó a las autoridades a intensificar la vigilancia. Durante varios meses, se realizaron compras encubiertas en las que se adquirieron artículos que, según se indicó, valían miles de dólares, pero fueron vendidos por apenas unos cientos de dólares en efectivo.
Un especialista de la marca confirmó que todos los artículos eran falsificados. El operativo culminó con el allanamiento de la vivienda, donde se incautaron más de 500 piezas falsificadas, incluyendo bolsos, zapatos, ropa y accesorios.
Las redes sociales rápidamente se llenaron de imágenes de artistas cubanos que habían visitado el local, posando junto al dueño, Velázquez. Entre ellos destacan los reguetoneros Dany Ome y José Ángel El White, exintegrante de Cubanito 2002.
Las fotos fueron compartidas tanto en la cuenta de Instagram de la tienda, @yuri_fashion_house, como en el perfil personal de Velázquez, mostrando a varias figuras públicas en lo que parecía un exclusivo showroom de lujo.
El caso ha generado una gran controversia, no solo por la magnitud de la operación de falsificación, sino también por la relación de la tienda con artistas y celebridades cubanas, que ahora se ven indirectamente vinculados a la polémica.
Velázquez y Márquez fueron trasladados a la cárcel, con una fianza fijada en 5.000 dólares cada uno. La investigación continúa, y las autoridades buscan determinar si otras figuras públicas o colaboradores estaban involucrados en la comercialización de los productos falsificados.
En Florida, las sanciones por comercializar mercancía falsificada son muy severas y varían según la gravedad del delito. Los infractores pueden enfrentarse a multas considerables y penas de prisión que, en casos federales, pueden superar los 10 años.
Además, se contempla la confiscación y destrucción de los productos falsificados, así como el pago de daños al titular de la marca afectada. Las sanciones penales federales incluyen multas que pueden alcanzar hasta 2 millones de dólares para personas físicas, y hasta 5 millones para las empresas.
En cuanto a las penas de prisión, las infracciones estándar pueden acarrear hasta 10 años de cárcel, aunque las reincidencias o infracciones graves podrían aumentar la sentencia hasta 20 años.
Por otro lado, las sanciones civiles incluyen la obligación de pagar daños y perjuicios al titular de la marca o el derecho de autor afectado. Además, los tribunales pueden imponer medidas cautelares, como la prohibición de seguir comercializando los productos falsificados, lo que agrava aún más las consecuencias para los infractores.