
Un cubano, identificado por las autoridades mexicanas como Maels “N”, fue detenido el pasado lunes en la ciudad de Tapachula, Chiapas, por participar en actividades de narcomenudeo, informó el Diario del Sur.
La detención se produjo durante un operativo preventivo realizado por la Policía Municipal, con el apoyo de la unidad canina K9. Los agentes arribaron a la colonia Nuevo Mundo 3, al suroriente del municipio fronterizo, como parte de una serie de acciones disuasivas contra el crimen en la región.
En determinado momento, los oficiales observaron a dos hombres que despertaron sospechas, debido a la reacción de los binomios caninos. Los perros comenzaron a alertar sobre un olor a sustancias ilícitas.
Al hacer una revisión, los oficiales encontraron 13 bolsitas de nailon con una sustancia cristalina, que según las autoridades, tiene características similares al cristal, una droga sintética altamente adictiva.
Además del antillano, también quedó bajo arresto el mexicano Heberto “N”. Ambos fueron informados de sus derechos y puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde enfrentarán cargos por delitos contra la salud en su modalidad de comercialización de drogas.
Las autoridades locales han señalado que los operativos de prevención continuarán de manera activa, especialmente en áreas de alta incidencia delictiva como la colonia donde ocurrió la detención.
En estas acciones participan tanto la unidad canina K9 como el Grupo Especial de Reacción Inmediata (GERI), con el objetivo de frenar el avance del narcomenudeo en Tapachula, una ciudad clave debido a su ubicación en la frontera sur de México.
Aunque no se ha confirmado si los detenidos pertenecen a una organización criminal específica, la Fiscalía no descarta la posibilidad de que se trate de una red de distribución de estupefacientes en la zona.
En México, el tráfico de metanfetaminas, comúnmente conocido como “cristal”, está tipificado como un delito grave en el Código Penal Federal. Según el artículo 194, se impondrán de 10 a 25 años de prisión y de cien a quinientos días multa a quien produzca, transporte, trafique, comercie, suministre, incluso gratuitamente, o prescriba el narcótico señalado.
La mencionada droga es altamente adictiva y afecta el sistema nervioso central. Su consumo puede tener efectos físicos y psicológicos graves, tanto a corto como a largo plazo.

