
El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún Franco, de 71 años, y su hijo Ramón Jamil Jesurún, de 43 años, fueron arrestados por la policía de Miami-Dade tras protagonizar un altercado violento con guardias de seguridad al terminar la final de la Copa América entre Argentina y Colombia.
Según Telemundo 51, el incidente ocurrió en el túnel de acceso a la cancha del estadio Hard Rock, en Miami Gardens, Florida, poco después de la conclusión del partido, donde los argentinos ganaron el campeonato con marcador de 1-0.
Padre e hijo intentaban bajar a la cancha para participar en las ceremonias de premiación, pero agentes de seguridad en el inmueble deportivo les pidieron que esperaran por motivos de protocolo.
Jakari Shaw, de 24 años, el guardia de seguridad que recibió la orden de retrasar el paso, solicitó a las personas en el túnel que esperaran unos momentos, orden que enfureció a Jesurún y a su hijo.
Ramón Jamil se acercó a Shaw y le gritó en la cara, lo que llevó al guardia a ponerle una mano en el pecho para alejarlo. Según los informes policiales, el padre intervino empujando al agente; mientras que su hijo lo tomó por el cuello, lo arrojó al suelo, lo golpeó dos veces y le dio una patada en la cabeza.
Daphne Aguste, otra agente de seguridad, intentó intervenir, pero fue empujada y amenazada por Ramón Jamil, quien le hizo gestos amenazadores con el puño. Un supervisor de seguridad, Jean Garoute, también fue golpeado por ambos hombres cuando trató de calmar la situación.
Shaw fue trasladado al hospital Jackson Memorial para ser evaluado y recibir tratamiento por sus heridas. Poco después de la medianoche, Ramón Jesurún Franco y su hijo fueron detenidos y ahora enfrentan cargos de agresión a un oficial o empleado.
Ambos debieron comparecer en una corte de fianzas de Miami-Dade este lunes. Periódico Cubano constató que, hasta la tarde de este día, solo el hijo permanecía bajo custodia en el centro correccional TGK.
Además del altercado en el túnel, el estadio Hard Rock enfrentó problemas de seguridad previos al encuentro. Cientos de aficionados sin boletos lograron desbordar los portones de seguridad y entrar al estadio. Videos difundidos en redes sociales mostraron a numerosos hinchas, en su mayoría vistiendo los colores amarillo y rojo de la selección colombiana, saltando sobre los accesos en la zona suroeste del estadio y corriendo para evitar ser alcanzados por la policía y el personal de seguridad.
Los gritos y el caos se hicieron evidentes en las grabaciones, evidenciando la magnitud del desorden que tuvo lugar antes del partido. La situación requirió el apoyo de una fuerte presencia policial y de seguridad para intentar controlar a la multitud.
suspendan todos esos juegos de de basura y sa acabo lo que vienen a destruir