
La Asamblea Nacional de Kenia demandó la interrupción del programa que mantiene la brigada de médicos cubanos en el país africano. Robert Pukose, presidente del Comité de Salud de este cuerpo legislativo, pidió al gobierno no renovar los contratos de este plan, informaron medios locales.
En una reunión, donde también participaron funcionarios del Departamento de salud Pública y Normas Profesionales, el asambleísta solicitó cancelar la renovación de los 120 profesionales de salud provenientes de la Isla, además de pedir que ellos sean reemplazados por sus homólogos kenianos.
La controversia surge debido a que el régimen cubano recibe 500.000 chelines, aproximadamente 3.408 dólares, del gobierno de Kenia por cada uno de los galenos oriundos de la Isla
El secretario general del Sindicato de Médicos, Farmacéuticos y Dentistas de Kenia (KMPDU), Davji Bhimji Atellah, también expresó su descontento, argumentando que las prácticas médicas en ambos países difieren significativamente.
Los médicos kenianos que fueron a Cuba como parte de un intercambio debieron completar dos años de formación adicional en el país africano, antes de poder ejercer como médicos de familia. Esta situación ha llevado a Atellah a considerar el acuerdo como “un desperdicio de recursos humanos”.
El KMPDU ya había denunciado, en marzo pasado, las deplorables condiciones de vida de los 50 médicos kenianos que fueron a Cuba como parte de un programa similar.
Los médicos procedentes de la Isla llevan seis años en Kenia, después de que en 2017 se firmara un acuerdo de salud con el gobierno de Cuba. Inicialmente, los contratos eran por dos años para brindar apoyo en áreas críticas como nefrología, radiología, ortopedia, cirugía y neurología, pero las autoridades locales extendieron el acuerdo.
Es importante recordar que, en 2019, dos médicos cubanos, Landy Rodríguez Hernández y Assel Herrera Correa, fueron secuestrados en la localidad de Mandera, fronteriza con Somalia, por miembros del grupo yihadista somalí Al Shabab mientras trabajaban en Kenia.
Más de cuatro años después, su paradero sigue siendo desconocido. Las autoridades de ambos países únicamente se limitan a decir que “continúan trabajando para regresarlos a casa”.
El régimen cubano, conocido por su exportación de servicios médicos, ha sido objeto de numerosas denuncias, debido a que los galenos enfrentan condiciones de esclavitud, e inclusive les decomisan sus pasaportes, les prohíben socializar con locales y no reciben un salario completo.
Recientemente, también se ha revelado que el gobierno cubano estaría cobrando un millón 177 mil 300 euros al mes, equivalentes a un millón 195 mil 936 dólares, por los doctores enviados a México en un programa similar.