
Un hecho de violencia sacudió este viernes por la noche al barrio Paraná, en el municipio de Palma Soriano, Santiago de Cuba. Según fuentes locales consultadas por el periodista independiente Yosmany Mayeta, un agente de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), identificado como Yoleysi, habría sido apuñalado mortalmente mientras intentaba entregar una citación a un joven del vecindario.
De acuerdo con testimonios recogidos en la zona, el joven, aparentemente bajo los efectos del alcohol y cansado de las amenazas reiteradas, habría reaccionado de forma violenta, propinándole entre cinco y siete puñaladas que acabaron con la vida del uniformado en el lugar de los hechos.
La versión aún no ha sido confirmada por fuentes oficiales. Lo que más ha sorprendido tras el suceso no ha sido la reacción de duelo habitual, sino la respuesta ambigua de la comunidad. Muchos vecinos, lejos de mostrarse consternados, recordaron con rencor la figura del agente.
“Metió demasiadas personas inocentes tras las rejas. Siempre andaba con el jefe de sector Yoel Tase Suárez, alias ‘El Mellizo’, otro dictador más”, declaró un residente que pidió a Mayeta el anonimato.
Según el periodista de origen santiaguero, este hecho ocurre en un contexto de denuncias reiteradas por presuntos abusos de poder por parte de las fuerzas del orden en el oriente cubano. En municipios como Palma Soriano, Mella o San Luis, ciudadanos reportan prácticas constantes de intimidación, decomisos arbitrarios y detenciones sin fundamentos, muchas veces dirigidas contra cuentapropistas, jóvenes y campesinos humildes.
Algunos pobladores le relataron al comunicador que negarse a sobornar o a colaborar con los jefes de sector suele traducirse en citaciones, amenazas o incluso encarcelamientos fabricados. “Aquí no hay quien los pare. Son ellos los que mandan. Y si no te callas, te buscan un problema”, expresó otro vecino del área.
En redes sociales, el caso ha generado un intenso debate entre quienes condenan el asesinato sin matices, y quienes lo interpretan como una consecuencia extrema de años de abuso.
“Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otra persona. Este joven por estar en sus tonterías ingiriendo alcohol ahora desgració su vida y la del policía, que seguro era padre de familia”, escribió una usuaria en Facebook.
Otra opinión expresó: “Dios mío, por muy malo que fuera, nadie debe tomar la vida de nadie. No hay justificación para tanta violencia… Imagino la desesperación de ese joven cuando decidió dar ese paso, sin palabras”.
Sin embargo, también hubo comentarios que apuntan al trasfondo de maltrato. “A bueno, dice un dicho que ‘el valiente vive, mientras el cobarde quiere’. El abuso siempre es hasta un día. Pienso que la muerte no es la solución a ningún problema… pero la necesidad no los puede convertir en caníbales”.
Mientras tanto, las autoridades permanecen en silencio y no han emitido una declaración oficial sobre lo sucedido. La ausencia de confirmación institucional no ha impedido que el tema se discuta ampliamente en comunidades digitales y calles del oriente del país, donde el miedo y el hartazgo parecen convivir a partes iguales.


Creo que no está bien hecho lo ocurrido. Pero esta bien que pase ,hoy los que defienden al agresor ,día a día buscan refugio en los agentes para que controle la delincuencia. Solo pido a los agentes, que no arriesguen sus vidas ,que no enfrenten el delito como es al final el pueblo no lo agradece. Piensen en sus madres , en sus ,novias,hijos. No vale la pena si vas a buscar un delincuente ,no le des ventaja,si tienes que ponerlo a dormir ,polo. Tu vida vale más