
Una cubana residente en Houston, identificada en TikTok como Amanda, denunció el pasado jueves el robo de las cuatro llantas de su Toyota sedán y la rotura del cristal del lado del pasajero.
Cuando se levantó bien temprano en la mañana para ir a trabajar, encontró el vehículo levantado sobre ladrillos en el estacionamiento de su condominio en la zona de Bellaire y el 8.
La mujer compartió el caso en redes sociales para alertar sobre un delito que afecta a muchos propietarios en áreas urbanas de Estados Unidos y que, según su relato, dejó además una sensación de inseguridad por la limitada respuesta policial.
Amanda mostró en el video cómo quedó el auto después del robo ocurrido durante la noche. “Ustedes saben lo que es levantarse por la mañana y encontrarse con su carrito así de esta manera”, dijo la cubana al enseñar el vehículo sin ruedas y con daños visibles.
Según explicó, los ladrones rompieron el cristal del pasajero para revisar el interior y buscar objetos de valor y herramientas que les permitieran completar el robo. Las llantas tenían tornillos de seguridad, pero tenía la herramienta para desapretar en la guantera y por eso le rompieron el cristal del copiloto.
La afectada aseguró que el hecho pudo haber tenido consecuencias más graves si su esposo hubiese salido antes de la vivienda. “Lo más triste del caso es que si mi esposo hubiera salido media hora, una hora antes a trabajar, sabrá Dios lo que le hubiera pasado”, expresó.
Su preocupación apunta a un escenario frecuente en este tipo de delitos: los propietarios descubren el robo al amanecer, pero podrían encontrarse con los delincuentes durante la madrugada.
@amandyta_ #houston ♬ sonido original – Amanda
La cubana también cuestionó la respuesta que recibió al contactar a las autoridades. De acuerdo con su testimonio, cuando llamó a la policía, le informaron que no acudirían al lugar y que el reporte debía hacerse exclusivamente por teléfono.
El caso refleja la frustración de residentes que esperan una intervención presencial, pero reciben un procedimiento administrativo para incidentes considerados no urgentes.
El contenido compartido señala que el Departamento de Policía de Houston maneja los robos de partes vehiculares como hechos no urgentes y suele derivar estos reportes a una unidad telefónica, sin enviar patrullas a la escena.
Para las víctimas, esa práctica deja una percepción de desamparo, sobre todo cuando el daño económico puede ser elevado y el robo ocurre dentro de zonas residenciales o condominios.
Los robos de llantas y rines se han convertido en un negocio atractivo para bandas que operan con rapidez. Las ruedas completas tienen alto valor de reventa, son fáciles de remover y resultan difíciles de rastrear.
Según los datos incluidos en el contenido, este delito ha crecido más de 30% en grandes ciudades durante el último año, mientras los reclamos de seguros han subido 6% anual.
@amandyta_ #houston #texas #toyota #toyotacorolla ♬ Sports Car – Dih
El fenómeno persiste incluso cuando los robos de autos completos han bajado. En 2025, de acuerdo con la información proporcionada, los hurtos de vehículos enteros disminuyeron 23%, pero los robos de partes como llantas y rines continúan afectando a estacionamientos, condominios y flotas comerciales.
Houston, Los Ángeles y Chicago aparecen entre las ciudades más golpeadas por esta modalidad.
Modelos Toyota como Camry, Corolla y 4Runner figuran entre los blancos frecuentes por el valor de sus rines originales y la demanda en el mercado informal. Reemplazar cuatro llantas y rines en un Camry puede costar unos 2.800 dólares, y la cifra puede subir hasta 8.000 o 9.000 dólares si hay daños adicionales.
Para muchos migrantes cubanos, que dependen del auto para trabajar, estudiar o mover a la familia, una pérdida de ese tipo representa un golpe directo a su estabilidad.