
Un video publicado por el youtuber cubano JSant TV mostró en calles de La Habana una serie de entrevistas a mujeres y grupos de jóvenes sobre qué hace falta para enamorar a una cubana, en un contenido de tono informal que mezcla humor, picardía, preferencias personales y estereotipos sobre las relaciones sentimentales en la isla.
La grabación parte de una pregunta directa: “¿Qué hace falta para enamorar a una cubana?”. El creador presenta el material como una especie de guía para quienes desean tener una relación con una mujer cubana.
Desde el comienzo, el enfoque se mueve entre la curiosidad social y el entretenimiento, con respuestas que van desde lo romántico hasta lo explícito.
Una de las primeras entrevistadas, identificada como Abi, ofreció una visión más tradicional. Según dijo, el interés no surge de una frase lanzada en la calle, sino de la posibilidad de conocer a la otra persona. Mencionó como gestos importantes regalar flores, invitar a un café, caminar, conversar o sentarse en el Malecón para compartir tiempo.
Otras jóvenes coincidieron en que los detalles ocupan un lugar central. Varias hablaron de flores, pequeños regalos, chucherías, peluches o señales de atención. Una de ellas dijo que valora la inteligencia, las metas claras y la capacidad de escuchar. Para esa entrevistada, un hombre puede ganar terreno si recuerda algo que ella dijo y luego lo convierte en un gesto concreto.
El aspecto económico también apareció en la conversación, aunque con respuestas divididas. Algunas mujeres afirmaron que el dinero no es lo principal, siempre que el hombre trabaje, sea independiente y “se busque lo suyo”.
Otras reconocieron que los ingresos sí influyen. Una entrevistada habló directamente de dinero, mientras otra mencionó unos 500 dólares como referencia, dentro del tono jocoso del video.
Uno de los momentos más llamativos fue cuando surgió la idea de que ser extranjero facilita conquistar a una cubana. El propio youtuber recogió esa frase con ironía y la convirtió en parte del relato del video.
Esa percepción, repetida en espacios informales dentro y fuera de Cuba, refleja una realidad marcada por la crisis económica, la desigualdad y la búsqueda de oportunidades en un país donde los salarios estatales no cubren las necesidades básicas.
Las preferencias físicas fueron variadas. Algunas entrevistadas dijeron sentirse atraídas por hombres altos, blancos, delgados o con tatuajes. Otras mencionaron mulatos, morenos, rizados, fuertes o con cadenas.
Varias coincidieron en que el hombre debe cuidar su imagen, vestir bien, oler bien y mantener una presencia segura. También hubo quienes rechazaron cuerpos demasiado musculosos y prefirieron un físico “normal”.
El comportamiento masculino fue otro eje de las respuestas. Algunas mujeres dijeron que les gustan los hombres seguros, atrevidos, pícaros y con sentido del humor.
Otras prefirieron un acercamiento respetuoso, sin vulgaridad, con frases directas y educación. La capacidad de hacer reír, mantener una conversación y mostrar iniciativa apareció como un elemento valorado por varias entrevistadas.